Iguazú (LaVozDeCataratas-Kelly Ferreyra) La investigación por la muerte de “Cai” sumó en las últimas horas nuevas declaraciones testimoniales que comprometerían aún más la situación del joven conocido como “Chana”, identificado en el expediente como el hijo del cacique. Mientras tanto, la Justicia aguarda resultados periciales y otras medidas para definir la situación procesal de los detenidos.
Según surge de las testimoniales incorporadas a la causa, varios testigos señalaron conflictos previos entre “Cai” y el joven apodado “Chana”. Una de las declaraciones sostiene que la víctima había denunciado reiteradas amenazas y agresiones, además de asegurar que el acusado “se creía intocable” por ser hijo del cacique.

En otro de los testimonios incorporados al expediente, un testigo relató que, mientras consumían sustancias frente a la vivienda, uno de los presentes comenzó a contar cómo un grupo habría ido a “recuperar” una bicicleta supuestamente robada por “Cai”. Allí mencionaron directamente al hijo del cacique junto a otros jóvenes.
De acuerdo a esa declaración, cuando encontraron a “Cai” y no lograron recuperar la bicicleta, comenzaron a golpearla brutalmente. El relato asegura que “le pegaron demasiado” y que, al darse cuenta de que ya no reaccionaba, la trasladaron envuelta en una sábana hacia otro sector de la calle para que fuera vista por algún vehículo o transeúnte.

Las testimoniales también revelan un fuerte clima de temor dentro de la comunidad. Algunos testigos manifestaron que prefieren no hablar públicamente por miedo a represalias del entorno familiar del acusado. Incluso uno de ellos afirmó: “No es secreto para nadie que fue Chana”.
Ahora, la causa avanza sobre nuevas pericias, análisis de celulares y otras pruebas que podrían resultar determinantes para reconstruir las últimas horas de “Cai” y definir el grado de participación de cada uno de los involucrados.
Claudia Gómez fue hallada el 2 de abril gravemente herida, con golpes en la cabeza y el rostro desfigurado. De acuerdo al informe preliminar de autopsia del Cuerpo Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia, la causa de muerte fue una fractura de cráneo producida por un objeto contundente, presumiblemente un palo o garrote.
De los tres detenidos como sospechosos de cometer el acto, “Chana” (20) y un menor de 17 años prestaron declaración ante el juez Martín Brites. La investigación continúa bajo estricta reserva judicial.

