Iguazú (LaVozDeCataratas) Con la llegada de las bajas temperaturas y los cambios bruscos de clima, aumentaron considerablemente las consultas por enfermedades respiratorias en Iguazú. “La neumonología se encarga del estudio de todo lo que es el árbol bronquial y de las enfermedades que afectan directamente la respiración, como EPOC, asma, neumonía, tuberculosis, fibrosis pulmonar y trastornos del sueño como las apneas”, explicó Lizeth Molina, neumonóloga de Clínica SAM, a LaVozDeCataratas.
En este contexto, señaló que durante esta temporada las consultas más frecuentes están relacionadas con síntomas gripales. “Los pacientes llegan con tos, mocos, broncoespasmos, falta de aire y opresión en el pecho. Los cambios de clima exacerban bastante las patologías respiratorias crónicas”, indicó.
Los grupos más vulnerables son las personas mayores y quienes tienen factores de riesgo, como diabetes u otras enfermedades preexistentes. También los niños, debido a la alta circulación viral en escuelas y jardines, y las personas en edad laboral por la convivencia en espacios cerrados.
Uno de los puntos más destacados por el profesional fue la importancia de la prevención. “Lo principal es la ventilación de los ambientes. Con diez minutos al día ya es suficiente, aunque haga frío. También es importante evitar los lugares aglomerados y cerrados, usar barbijo si hay síntomas respiratorios y mantener el lavado frecuente de manos”, sostuvo.
Además, remarcó que la vacunación antigripal anual es clave para prevenir complicaciones graves. “Aunque una persona vacunada puede contraer gripe, la vacuna ayuda a disminuir significativamente los cuadros severos y las neumonías”, explicó.
En relación con la salud pulmonar, el especialista insistió en la necesidad de abandonar hábitos nocivos como el tabaquismo. Según estimó, actualmente “de cada diez pacientes, aproximadamente cinco tienen problemas relacionados con el cigarrillo o antecedentes de consumo”. Antes de la pandemia de COVID-19, la cifra era mucho mayor. “Previo al COVID, siete u ocho de cada diez pacientes eran fumadores. Después de la pandemia eso bajó bastante porque la gente tomó conciencia del daño que podían sufrir los pulmones”, señaló.
También alertó sobre otros factores de riesgo menos conocidos, como la exposición constante al humo de leña o la convivencia prolongada con aves. “Respirar humo de leña es prácticamente como fumar. Y en personas que crían gallinas, palomas o loros puede aparecer fibrosis pulmonar con el paso de los años”, explicó.
Respecto a los síntomas que requieren atención médica, el neumonólogo advirtió que no deben normalizarse ciertos signos de alarma. “Una tos persistente por más de dos semanas, fiebre superior a 38 grados durante varios días, dificultad respiratoria o escupir sangre son motivos de consulta inmediata”, afirmó.
Asimismo, recomendó evitar la automedicación y prestar atención a otros síntomas como pérdida de peso, fatiga y falta de apetito.
Finalmente, el especialista destacó que mantener hábitos saludables es fundamental para cuidar la salud respiratoria. “No fumar, mantener los ambientes ventilados, sacar la ropa de cama al sol, hacer caminatas y tomar aire fresco son medidas simples que ayudan muchísimo”, concluyó.

