Siete años después, los autos antiguos vuelven a encontrarse: clásicos con exposición y caravana

La primera edición reunió en 2019 a más de 150 vehículos de Argentina, Brasil y Paraguay y permitió recolectar alimentos y juguetes para comedores y merenderos. Este año regresará con autos fabricados hasta 1997, incorporará motos antiguas y cerrará con una caravana por la ciudad. El evento se realizará el 12 y 13 de diciembre en la Av. Costanera Eduardo Arrabal.

Iguazú (LaVozDeCataratas)  Lo que comenzó como una idea entre amigos volverá a reunir a aficionados y coleccionistas después de siete años. El encuentro de autos antiguos tendrá este año su segunda edición, retomando una propuesta que en 2019 convocó a más de 150 vehículos y que luego quedó interrumpida por la pandemia.

La iniciativa surgió dentro de un grupo de amigos aficionados a los vehículos clásicos. Su impulsor, David Shereiner,  integrante del Club Fiat 600 Iguazú, recordó que aquella primera experiencia superó las fronteras de la ciudad y recibió participantes de distintos puntos de la región.

Para esta segunda edición se mantendrá el espíritu solidario. El ingreso para el público será mediante la entrega de dos kilos de alimentos no perecederos o dos litros de leche, que nuevamente tendrán un destino comunitario.

Una de las novedades será que esta vez los vehículos permanecerán expuestos durante dos días en la Costanera, ampliando la propuesta respecto de aquella primera experiencia.

Podrán participar automóviles fabricados hasta 1997, siempre que se encuentren en condiciones de circular y conserven las características que permitan identificarlos como vehículos antiguos. Además, por primera vez se incorporarán motos antiguas.

Los propietarios de los vehículos deberán abonar una inscripción destinada a cubrir parte de los gastos organizativos del encuentro.

Aunque todavía continúa la confirmación de participantes y no está definido cuál será el vehículo más antiguo de esta edición, el antecedente de 2019 dejó algunos modelos especialmente recordados. Entre ellos, un Ford que se convirtió en uno de los autos más reconocidos de aquella convocatoria.

Una caravana para despedir el encuentro

El crecimiento de la propuesta también estuvo relacionado con la participación de sus organizadores en encuentros realizados en otros lugares, donde fueron generando vínculos con aficionados y clubes dedicados a la conservación de vehículos clásicos.

La segunda edición contará además con acompañamiento municipal y de auspiciantes que colaborarán con la organización. El cierre tendrá uno de los momentos más atractivos para quienes no puedan acercarse a la exposición: el domingo los autos y motos realizarán una caravana por las calles de la ciudad, como despedida de los participantes.

Más que piezas detenidas en el tiempo, durante ese fin de semana volverán a circular vehículos que forman parte de distintas generaciones. Y, al igual que ocurrió siete años atrás, la pasión por conservarlos tendrá también un destino solidario.