El Instituto Esperanza avanza con nuevas salas y prepara la Maratón de la Inclusión para sostener la obra

La comunidad educativa continúa construyendo nuevos espacios para ampliar la atención de sus estudiantes. Mientras avanzan dos salas, un baño y un lavadero destinados al nivel inicial y a talleres terapéuticos, la institución impulsa actividades solidarias para reunir los fondos necesarios. Tras el Bingo Solidario, la próxima gran convocatoria será la Maratón de la Inclusión, prevista para el 4 de octubre.

Iguazú(LaVozDeCataratas) El crecimiento del Instituto Esperanza 0913 viene acompañado de un desafío concreto: contar con más y mejores espacios para sus estudiantes. Por eso, desde hace tiempo la comunidad educativa trabaja para avanzar con la construcción de nuevas salas y sectores destinados tanto al nivel inicial como a los talleres terapéuticos.

Para sostener la obra, docentes, familias y colaboradores no solo acompañan los trabajos, sino que además organizan diferentes actividades para recaudar fondos. Una de ellas fue el Bingo Solidario, mientras que ahora todos los esfuerzos están puestos en la Maratón de la Inclusión, que se realizará el próximo 4 de octubre.

En diálogo con LaVozDeCataratas, la profesora de Educación Especial y directora de la institución, Marcela Fretes, explicó que ya se concretó una parte importante de la estructura de dos salones que estarán destinados a las salas de 4 y 5 años.

La obra contempla además un baño y un lavadero, espacios fundamentales para el desarrollo de los talleres terapéuticos de Actividades de la Vida Diaria (AVD), artesanías y auxiliar de hotelería.

Espacios para aprender y ganar autonomía

La ampliación no responde solamente a una necesidad edilicia. Los nuevos sectores fueron pensados para acompañar el trabajo cotidiano que el Instituto realiza con sus estudiantes y brindarles herramientas que favorezcan una mayor autonomía.

En el área destinada a Actividades de la Vida Diaria, por ejemplo, podrán trabajar cuestiones tan concretas como aprender a lavar la ropa y las zapatillas y desarrollar habilidades necesarias para desenvolverse con mayor independencia en la vida cotidiana.

Aunque la construcción ya muestra avances, todavía falta completar una etapa importante. Entre los trabajos pendientes se encuentran los revoques, la colocación de pisos, la terminación de los baños, la iluminación y las conexiones eléctricas.

Y es justamente allí donde el acompañamiento de la comunidad vuelve a ser clave.

El 4 de octubre, todos a correr por la inclusión

Después de las actividades solidarias que la institución viene desarrollando para recaudar fondos, el próximo gran desafío será la Maratón de la Inclusión, prevista para el 4 de octubre.

La propuesta tendrá un doble objetivo: reunir recursos para continuar y finalizar las nuevas salas y, al mismo tiempo, generar un espacio de encuentro que permita visibilizar la inclusión y el trabajo que diariamente realiza el Instituto Esperanza.

Cada inscripción y cada colaboración se transformarán así en un aporte directo para que la obra pueda seguir avanzando.

Hoy necesitamos de todos. Cada entrada, cada colaboración y cada gesto solidario nos acerca un poquito más a ese edificio tan anhelado”, expresó Fretes.

Una obra sostenida por muchas manos

La directora destacó especialmente el compromiso de docentes y trabajadores de la institución, que además de cumplir con sus tareas habituales se involucran activamente en las distintas iniciativas destinadas a sostener el proyecto.

A ellos se suman familias, vecinos, comercios, organizaciones y colaboradores, que realizan aportes económicos, entregan premios para las actividades solidarias o simplemente participan cada vez que el Instituto convoca.

Para Fretes, esa participación también forma parte del concepto de inclusión que la institución intenta construir todos los días.

Nosotros vemos y peleamos todos los días por nuestros chicos y nuestras familias. Tenemos la convicción de que lograr una comunidad verdaderamente inclusiva no es aquella que solamente habla de discapacidad, sino aquella que aprende a convivir con la diversidad, elimina barreras y genera oportunidades para todos”, manifestó.

Y resumió el objetivo con una definición contundente: “Que nadie quede afuera. Que nadie sea invisible. Que ninguna familia tenga que luchar sola por un derecho que ya le pertenece. Ese es nuestro compromiso, esa es nuestra misión y esa es la esperanza que nos mueve cada día”.

Una red que acompaña al Instituto Esperanza

Fretes también agradeció a quienes vienen acompañando el crecimiento de la institución y mencionó especialmente a Fundación London Supply, María y su esposo, Rosana, Matías y su esposa, Mauricio Lemes, Fundación Miradas que Abrazan, su familia y la Asociación Esperanza, representada por Violeta Martínez, mamá de Angelo, junto a sus integrantes.

El reconocimiento se extendió al equipo de profesionales, docentes, personal y familias del Instituto, que sostienen las diferentes iniciativas.

Ahora, la mirada está puesta en el 4 de octubre. La Maratón de la Inclusión será mucho más que una actividad deportiva: detrás de cada participante estará el objetivo concreto de terminar las nuevas salas y sumar espacios para que los estudiantes del Instituto Esperanza puedan aprender, desarrollar habilidades y crecer con mayores oportunidade