Iguazú (LaVozDeCataratas – Kelly Ferreyra) El encuentro entre Energía de Misiones y referentes del turismo de Iguazú fue solicitado por el sector privado ante la preocupación que generaron las últimas facturas de electricidad, con fuertes incrementos y cuestionamientos sobre los consumos registrados. Hoteleros y gastronómicos plantearon que el costo energético ya se convirtió en uno de los principales gastos de la actividad y reclamaron mecanismos que permitan verificar cuánto consumen realmente sus establecimientos.
El encuentro se realizó en el salón del Ente Municipal de Turismo y contó con la presencia del presidente de Energía de Misiones, Julio César “Chun” Barreto, acompañado por responsables de las áreas técnica, comercial y financiera de la empresa; el ministro de Turismo, José María Arrúa; el intendente Claudio Filippa y representantes del sector privado como AHT y AHGAI.
El comunicado difundido posteriormente por Energía de Misiones presentó el encuentro como parte de la construcción de una “agenda planificada y progresiva” destinada a responder a las demandas del servicio eléctrico y señaló que durante la reunión se informaron obras y se recogieron inquietudes de los sectores económicos.
Sin embargo, el origen del encuentro fue mucho más concreto: las facturas de electricidad que comenzaron a recibir hoteles, restaurantes y otros establecimientos turísticos de Iguazú.
Representantes del sector plantearon su preocupación no solamente por el valor de la tarifa, sino también por los consumos que aparecen registrados en las boletas y la dificultad para comprobar cómo se llega a esos valores.
Según pudo conocer LaVozDeCataratas, durante la reunión se expusieron casos concretos. Entre ellos, el de un hotel que recibió una factura cercana a los $34 millones.
El planteo atravesó establecimientos de diferentes dimensiones. Pequeños, medianos y grandes hoteles y restaurantes vienen observando con preocupación las últimas boletas, en momentos en que la actividad también debe afrontar costos laborales, tributarios, proveedores y mantenimiento.
Uno de los empresarios puso números al impacto: actualmente, la electricidad puede representar alrededor del 7% de la facturación de un hotel. El dato generó incluso una consulta durante la reunión sobre qué significaba hablar de “siete puntos”. La respuesta fue directa: de cada $100 que factura un establecimiento, alrededor de $7 pueden quedar destinados solamente al pago de energía eléctrica. Para el sector, ese porcentaje coloca a la electricidad entre sus principales costos, después de salarios, cargas laborales e impuestos.
“Queremos saber qué estamos pagando”
Pero el reclamo no terminó en el precio. Los empresarios plantearon ante las autoridades de Energía de Misiones que necesitan herramientas para verificar los consumos registrados, ya que aseguran que existen casos en los que los valores facturados no se corresponden con el consumo que consideran real de los establecimientos.
Ese punto resulta particularmente sensible porque una cosa es discutir cuánto cuesta cada kilovatio y otra, diferente, es determinar cuántos kilovatios efectivamente fueron consumidos y facturados.
Por eso, el pedido del sector fue avanzar en mecanismos de seguimiento y comunicación directa que permitan revisar situaciones particulares y despejar dudas sobre mediciones y consumos. Las nuevas autoridades de Energía de Misiones presentaron durante el encuentro parte del equipo técnico, comercial y financiero que acompañará la gestión y se acordó mantener abiertos canales de comunicación para analizar los reclamos.
La explicación: el precio mayorista
Ante los cuestionamientos por los montos, desde Energía de Misiones explicaron que una parte sustancial del costo de la electricidad está determinada por el precio mayorista nacional, que la distribuidora compra y luego incorpora a la tarifa de los usuarios. La empresa provincial viene señalando públicamente que el costo mayorista de la energía registró un incremento promedio del 423% desde 2023, en un escenario atravesado además por la reducción de subsidios nacionales.
La explicación permite entender una parte del aumento tarifario, pero no resuelve el segundo planteo realizado por los empresarios de Iguazú: cómo controlar y verificar los consumos que aparecen en cada factura. Ese será uno de los puntos que deberá avanzar en las próximas instancias de diálogo.
Obras y servicio, otro capítulo
Durante el encuentro, Energía de Misiones también informó sobre trabajos de infraestructura que se realizan en Iguazú y proyectos destinados a acompañar el crecimiento de la demanda. Para el sector turístico, sin embargo, las obras de infraestructura constituyen un problema diferente del que motivó la convocatoria. La preocupación inmediata está en las boletas.
En una ciudad cuya principal actividad económica depende de hoteles con refrigeración permanente, cámaras frigoríficas, lavanderías, cocinas, bombas, ascensores, piscinas y múltiples servicios funcionando durante buena parte del día, la energía no es un gasto marginal: forma parte directa del costo de producir turismo.
Un reclamo que continuará
El encuentro terminó con el compromiso de sostener el diálogo entre Energía de Misiones y las entidades empresariales. El sector privado también dejó planteada otra preocupación: que el peso de las pérdidas, la mora o los usuarios que no pagan no termine trasladándose sobre quienes mantienen sus obligaciones al día.
Por ahora no hubo anuncios de una modificación tarifaria ni una solución inmediata a las facturas cuestionadas. Lo que quedó abierto es un canal para revisar los planteos y analizar los casos.
Y detrás de la denominada “agenda planificada”, quedó expuesta una preocupación bastante menos protocolar: el sector turístico de Iguazú está recibiendo facturas que considera difíciles de sostener y, antes de discutir solamente cuánto cuesta la energía, quiere tener certezas sobre cuánto está consumiendo y cuánto corresponde pagar.

