Lengua de señas: aprender para derribar barreras y poder comunicarnos con todos

En el Día Internacional de las Lenguas de Señas, Lidia contó a LaVozDeCataratas su experiencia como alumna de una capacitación que se desarrolla con modalidad híbrida en el ITUREM. Profesora de Lengua Española, decidió retomar un aprendizaje que había dejado pendiente y que hoy entiende también como una herramienta para ayudar e incluir.

Iguazú (LaVozDeCataratas)  Cada 23 de septiembre se conmemora el Día Internacional de las Lenguas de Señas, una fecha que invita a visibilizar la importancia de garantizar herramientas de comunicación e inclusión para las personas sordas. En Iguazú,  se desarrolla en el ITUREM un curso dictado por profesores de unam universidad nacional de misiones  que reúne a personas interesadas en aprender una lengua que se expresa con las manos, el rostro y el cuerpo.

Una de ellas es Lidia, profesora de Lengua y Literatura Española, quien en diálogo con LaVozDeCataratas contó que años atrás había comenzado el primer nivel de lengua de señas, pero no había logrado finalizarlo. Cuando conoció la posibilidad de capacitarse nuevamente, decidió retomar aquella asignatura pendiente.

Mi hija mayor es profesora de lengua de señas y hasta mi nieta sabe,  a mí me había quedado por la mitad”, relató sobre una inquietud que finalmente pudo retomar al disponer de más tiempo.

Las clases se desarrollan bajo una modalidad híbrida: un miércoles de manera virtual, a través de Zoom, y el siguiente en forma presencial en el ITUREM. La particularidad de la propuesta es que los profesores son personas sordas y las clases cuentan con intérpretes que acompañan el proceso de aprendizaje.

Nosotros vamos aprendiendo a través de las señas que hace la persona sorda y la intérprete nos va diciendo”, explicó Lidia. Los docentes van alternándose durante las distintas jornadas, lo que permite a los estudiantes encontrarse con diferentes formas de comunicación.

Para ella, aprender lengua de señas trasciende la incorporación de un nuevo conocimiento. Es también una manera de acercarse a una persona que puede encontrar barreras para comunicarse con quienes utilizan únicamente la lengua oral.

“Me pareció que era una forma de solidarizarme y ayudar a aquella persona que no sabe cómo manifestarse ante nosotros que manejamos la lengua oral”, expresó.

Como profesora de Lengua y Literatura Española, Lidia también encontró otro desafío: comprender que está aprendiendo otra lengua, con recursos y estructuras propias, y no simplemente una sucesión de movimientos que reemplazan palabras.

“Es muy lindo porque hace que tu mente también trabaje, ya que es otra lengua, es una lengua viva. A veces podés deletrear una palabra, pero también hay frases enteras que se pueden hacer y eso facilita mucho más la comunicación con la persona sorda”, señaló.

Este miércoles, coincidiendo con la conmemoración internacional, la capacitación tendrá una nueva instancia presencial de 18:30 a 20:30 en el ITUREM.

La experiencia de Lidia muestra que aprender lengua de señas puede comenzar como una inquietud personal, pero adquirir un significado colectivo: ampliar las posibilidades de comunicarnos también implica reducir las barreras que todavía encuentran las personas sordas en su vida cotidiana.