Iguazú (LaVozDeCataratas) Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha destinada a generar conciencia sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares, que continúan siendo la principal causa de muerte a nivel mundial.
En diálogo con LaVozDeCataratas, el médico cardiólogo del Hospital SAMIC Iguazú Maximiliano Jara puso el foco en un factor que, según señaló, todavía suele quedar relegado cuando se habla de prevención: el estrés.
“Es algo de lo que hoy se habla muy poco”, explicó el especialista, al señalar que vivir bajo estrés sostenido genera respuestas en el organismo que también pueden terminar afectando al corazón.
Estrés, presión arterial y frecuencia cardíaca
Jara explicó que el estrés produce una respuesta hormonal en el organismo, con participación del cortisol, que puede provocar aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca, entre otros cambios.
“El estrés trabaja con el cortisol en el cuerpo y también te eleva la presión arterial, te eleva la frecuencia cardíaca, hace que todo nuestro cuerpo trabaje de una manera diferente”, detalló.
Cuando estas situaciones se mantienen en el tiempo, sostuvo, pueden contribuir al desarrollo o agravamiento de factores asociados con las enfermedades cardiovasculares.
Por eso, el cardiólogo remarcó que al momento de evaluar el riesgo de una persona no solamente deben considerarse los factores tradicionalmente conocidos, como hipertensión, colesterol elevado, diabetes, tabaquismo, sobrepeso o sedentarismo, sino también su nivel de estrés y la manera en que lo gestiona.
“Hay que saber si convivimos con estrés”
En el Día Mundial del Corazón, Jara invitó especialmente a la población a conocer sus propios valores y factores de riesgo.
“Yo te invito a conocer tus valores de presión arterial, de glucemia, de colesterol, evaluar cada situación individual, si vivís o convivís con estrés o algo en la vida que te esté estresando y que pueda significar una patología a largo plazo”, expresó.
El objetivo, explicó, es poder detectar los factores de riesgo a tiempo e intervenir antes de que aparezcan complicaciones.
En ese sentido, también recomendó que aquellas personas que reconocen señales de estrés persistente o consideran que atraviesan una situación que está afectando su bienestar consulten con un profesional para recibir una evaluación adecuada.
La prevención puede cambiar el pronóstico
Jara recordó que las enfermedades cardiovasculares provocan más de 20 millones de muertes por año en el mundo y destacó el enorme peso que tiene la prevención.
Los controles periódicos, la actividad física, una alimentación saludable, el control del peso, evitar el tabaco y manejar adecuadamente el estrés forman parte de las medidas que permiten reducir el riesgo cardiovascular.
La clave, insistió, está en actuar antes de que aparezca una enfermedad o una complicación: “Podemos detectarlo a tiempo y cambiar el pronóstico”.
Un corazón que trabaja toda la vida
El especialista recordó además la dimensión del trabajo que realiza este órgano cada día. El corazón late alrededor de 100 mil veces diariamente y se encarga de impulsar la sangre hacia el cerebro, los riñones y el resto de los órganos y tejidos.
“Es la bomba del cuerpo y por eso es tan importante cuidarlo”, explicó.
Para Jara, además, la cardiología tiene un significado especial. Contó que decidió seguir la especialidad cuando estudiaba fisiología durante la carrera de Medicina y conoció en profundidad el funcionamiento cardíaco.
“Ahí fue el momento en el que dije: ‘El corazón es el órgano más lindo del cuerpo’. Y al día de hoy no me arrepiento ni un segundo de ser cardiólogo, porque es lo que hago todos los días y lo que realmente me encanta”, concluyó.
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