Iguazú (LaVozDeCataratas) Lo aprendieron durante meses dentro del aula y ahora fueron ellos quienes salieron a transmitirlo. Alumnos de la Escuela 615 participaron de una jornada de concientización vial dirigida a los adultos, con especial énfasis en el uso del casco para circular en motocicleta y del cinturón de seguridad en los vehículos.
La actividad fue el cierre de un proyecto institucional que docentes de 4.º A, 4.º B y 2.º A desarrollan desde principio de año, vinculado a una Diplomatura en Educación Vial de la UNaM. Para la instancia práctica contaron con el acompañamiento del área municipal de Educación Vial y de inspectores de Tránsito.

El proyecto no surgió únicamente como una propuesta académica. La problemática está presente todos los días frente a la propia escuela.
Fabiana, docente titular de 4.º A, contó a LaVozDeCataratas que durante los horarios de ingreso y salida observan situaciones que preocupan a la comunidad educativa.
“Vemos que nuestros propios padres traen a los alumnos de a tres o cuatro en una moto y sin casco. Detectamos esa problemática y decidimos abordarla para tratar de generar un cambio, aunque sea de a poquito”, explicó.
A partir de esa realidad, las docentes trabajaron con los estudiantes sobre las normas de tránsito y, principalmente, sobre dos medidas básicas de protección: el casco y el cinturón de seguridad.
“Tenemos un proyecto desde principio de año. Hoy culminamos nuestro proyecto institucional saliendo a la calle para enseñar y poner en práctica todo lo que aprendimos dentro del salón”, señaló Fabiana.
De aprender a enseñar
El cierre buscó dar un paso más. En lugar de que los chicos fueran solamente receptores de una charla, se convirtieron en protagonistas de la concientización.
Desde el área de Educación Vial explicaron que habitualmente realizan actividades destinadas a alumnos de escuelas primarias y que, tras ser convocados por las docentes, surgió la posibilidad de trasladar el trabajo a la vía pública.
“Les propusimos que sacaran a los chicos a la calle y que fueran ellos mismos quienes concientizaran a los adultos, que es algo que hace mucha falta”, señalaron desde el área.

Para desarrollar la propuesta de manera segura, inspectores municipales resguardaron el perímetro mientras los estudiantes transmitían a conductores y vecinos los conocimientos incorporados durante el proyecto.
La experiencia buscó además que el mensaje no terminara con la jornada. La intención es que los chicos puedan reconocer conductas inseguras y trasladar lo aprendido a sus propias familias.
Esta vez fueron los chicos quienes salieron a recordárselo a los grandes: usar casco en la motocicleta y cinturón de seguridad en el automóvil no es solamente cumplir una norma de tránsito, sino incorporar medidas básicas que pueden evitar lesiones graves y salvar vidas.

