Iguazú (LaVozDeCataratas) En el marco del Día Internacional de la Podología, Claudia Noemí Ramírez, podóloga de Iguazú, compartió con LaVozDeCataratas su mirada sobre la importancia de prevenir y cuidar la salud de los pies antes de que aparezcan molestias.
Uno de los principales desafíos que observa en su práctica es lograr que los pacientes comprendan que la podología no se limita a solucionar un problema cuando aparece. La prevención y la continuidad de los tratamientos también son fundamentales para evitar que determinadas afecciones vuelvan a presentarse.
“Lo más difícil es hacerles entender que la podología no consiste solamente en tratar el problema cuando aparece, sino también en prevenir que no vuelva a ocurrir”, explicó.
La profesional señaló que, en muchos casos, los pacientes esperan una solución inmediata, aunque determinados tratamientos requieren constancia, cuidados en el hogar y cambios de hábitos para alcanzar buenos resultados.
Nuevas herramientas y mayor capacitación
En los últimos años, la podología incorporó nuevas herramientas, técnicas e instrumental que permiten realizar tratamientos con mayor precisión y seguridad. Entre ellos se encuentran equipos de fresado más precisos, instrumental especializado y distintas técnicas para la corrección de uñas encarnadas y el tratamiento de alteraciones de las uñas y la piel.
Para Ramírez, la actualización profesional también ocupa un lugar central. La capacitación permanente permite responder a las diferentes necesidades que presenta cada paciente y reconocer cuándo una afección puede ser abordada desde la podología o requiere la intervención de otro profesional de la salud. “Es importante capacitarse continuamente y seguir aprendiendo, porque cada paciente presenta necesidades diferentes”, sostuvo.
A esto se suma la necesidad de contar con instrumental adecuado y respetar las normas de higiene y bioseguridad, aspectos fundamentales para brindar una atención segura.
El desafío de prevenir antes del dolor
Para la podóloga de Iguazú, uno de los hábitos que sería necesario modificar es el de esperar a que aparezca una molestia para realizar una consulta.
“Cambiaría el hábito de esperar a que aparezca dolor o una lesión para consultar”, afirmó.
La propuesta apunta a incorporar los controles podológicos preventivos como parte del cuidado habitual de la salud. Detectar una alteración de manera temprana puede permitir un abordaje oportuno, evitar complicaciones y contribuir a una mejor calidad de vida.
En este Día Internacional de la Podología, el mensaje de la profesional es claro: no hay que esperar a que duela para empezar a cuidar los pies.

