De la infancia a Malvinas: la historia de Alberto Fizzani llegó al papel de la mano de Gladys Cardozo

No se trata solamente de un relato sobre la guerra. El libro comienza mucho antes, con un niño de Rosario que jugaba con soldaditos y soñaba con vestir el uniforme, recorre su ingreso a las Fuerzas Armadas, su paso por Malvinas y continúa hasta los años posteriores al conflicto, su retiro y la nueva vida que construyó en Oberá.

Iguazú (LaVozDeCataratas)  Hay recuerdos que permanecen guardados durante años y que vuelven cuando una fecha, una palabra o una historia los despierta. Malvinas volvió a estar presente, esta vez a través de la literatura, la danza, la poesía y, fundamentalmente, de la voz de quien estuvo allí.

La presentación de los libros de Gladys Ester Cardozo reunió distintas expresiones culturales, pero tuvo uno de sus momentos centrales con Desde el suelo de tierra hasta Malvinas, la obra en la que la escritora reconstruyó la vida de Alberto Fizzani, veterano de la Guerra de Malvinas.

No se trata solamente de un relato sobre la guerra. El libro comienza mucho antes, con un niño de Rosario que jugaba con soldaditos y soñaba con vestir el uniforme, recorre su ingreso a las Fuerzas Armadas, su paso por Malvinas y continúa hasta los años posteriores al conflicto, su retiro y la nueva vida que construyó en Oberá.

“Yo de pequeño jugaba con soldaditos y quería ser soldado”, recordó Fizzani durante la presentación. A Malvinas llegó como sargento y militar de carrera, y entre las tareas que debió cumplir durante el conflicto estuvieron la realización de campos minados y el manejo de explosivos. “La guerra la pasamos como se pasa en una guerra”, resumió al recordar aquella experiencia.

Después regresó al continente y continuó su carrera. Fueron 35 años de servicio en las Fuerzas Armadas hasta su retiro. Décadas más tarde, aquellas vivencias encontraron otra forma de permanecer: Cardozo tomó sus palabras, recuerdos y experiencias y los transformó en una historia escrita.

Cuando abril vuelve a traer Malvinas

Alberto asegura que los recuerdos de la guerra no aparecen todos los días. Sin embargo, hay momentos en los que inevitablemente regresan. “Cuando llega la fecha de abril, da como una nostalgia, como que se me afloja algo adentro y empiezo a recordar esos momentos”, expresó.

Por algunos instantes, el militar retirado dejó de hablar de fechas, cargos y años de servicio para hablar simplemente de lo que siente. Los recuerdos vuelven, reconoció, y con ellos también la emoción y una sensibilidad diferente.

Su deseo respecto del futuro de las islas también fue claro: que la Argentina pueda sostener su reclamo, “Ojalá que en la realidad, no sé cuánto tiempo, se dé la devolución por los medios pacíficos”, manifestó.

Otro de los momentos más emotivos llegó con la lectura de poemas alusivos a Malvinas a cargo de  Armando Ramón Antunez. Los versos llevaron nuevamente la mirada hacia las islas, los recuerdos y quienes fueron protagonistas de una de las páginas más dolorosas de la historia argentina.

Resiliencia: tres historias reales llevadas al papel

Durante la jornada, Cardozo también presentó Resiliencia: la vida es un reto, emociones y fortaleza, una obra construida a partir de tres testimonios reales y de experiencias atravesadas por situaciones difíciles, vínculos, aprendizajes y la capacidad de continuar.

La presentación estuvo acompañada por Alfonso Riciutto, prologuista del libro, quien destacó el proceso que implica transformar aquello que una persona lleva dentro en una obra concreta, así como la voluntad, la fuerza, el esfuerzo y el sacrificio necesarios para llegar a la publicación de un libro.

La autora invitó a reflexionar sobre uno de los relatos de la obra y sobre el peso que pueden tener la educación, la formación familiar y determinadas formas de crianza. Planteó que muchas veces una madre puede creer que está brindando la mejor formación posible sin intención de causar daño, aunque las maneras en que esa educación se transmite también pueden dejar consecuencias que merecen ser observadas.

Uno de los pasajes de Resiliencia salió además de las páginas para adquirir una expresión artística. Fernando Morínigo, representante del Grupo Caudal, realizó un sketch inspirado en un fragmento del libro.

El grupo desarrolla, a través de su propuesta Arte y Adicción, un trabajo comunitario enfocado en la prevención de las adicciones y en el fortalecimiento de la autoestima de niños, jóvenes y adultos. En ese marco, Morínigo adelantó que incorporará Resiliencia como material para sus encuentros y charlas con los grupos, utilizando las historias y experiencias que reúne la obra como disparadores para la reflexión, el diálogo y el acompañamiento.

Historias que encuentran otra manera de permanecer

Las dos obras presentadas tienen protagonistas y recorridos diferentes, pero comparten un punto: historias humanas que encontraron en la escritura una manera de permanecer y ser transmitidas a otros.

En Resiliencia, son tres personas las que abren parte de sus vidas para hablar de aquello que atravesaron. En Desde el suelo de tierra hasta Malvinas, es un veterano quien permite recorrer desde aquel niño que soñaba con convertirse en soldado hasta el hombre que, más de cuatro décadas después, todavía siente que algo se moviliza en su interior cuando llega abril.

Gladys Cardozo puso palabras donde había recuerdos; Alberto Fizzani volvió a prestarles su voz; la poesía, la danza y el arte hicieron el resto.

Por unas horas, Malvinas no estuvo solamente en los libros de historia ni en una fecha del calendario. Estuvo en la memoria de un veterano, en los versos de un poeta, en la danza y en el respeto de quienes se reunieron para escuchar.

Y mientras existan historias capaces de ser contadas y nuevas generaciones dispuestas a escucharlas, Malvinas seguirá siendo memoria viva.