Iguazú (LaVozDeCataratas) El Programa de Asistencia Integral al Celíaco atraviesa una importante reducción en Iguazú, donde la cantidad de beneficiarios pasó de más de 300 a solamente 80 personas. La disminución se produjo en el marco de la revisión de padrones impulsada por el Ministerio de Capital Humano de la Nación, que modificó los requisitos para acceder y permanecer dentro del sistema de asistencia alimentaria.
La reducción no solamente afectó a la cantidad de personas alcanzadas por el programa, sino también al contenido de los módulos alimentarios. Anteriormente, los beneficiarios recibían cerca de 20 productos aptos para celíacos, mientras que actualmente la asistencia contempla apenas siete artículos, entre ellos alimentos básicos para la preparación de comidas sin gluten.
Entre los motivos de las bajas se encuentra la incorporación de algunos titulares a obras sociales, una circunstancia que modifica las condiciones para acceder a la asistencia estatal. Sin embargo, estos casos representan una proporción menor de las exclusiones, por lo que la disminución del padrón no puede atribuirse principalmente a esta situación.
A las restricciones en la cantidad de beneficiarios y productos se suma otra dificultad: las entregas de los módulos alimentarios no se realizan mensualmente, lo que impide contar con una provisión regular de alimentos específicos para quienes dependen de este acompañamiento.
Una reducción que también afecta a toda la provincia
La situación local se enmarca en una revisión más amplia del programa en Misiones. Según datos difundidos, el padrón provincial pasó de 987 beneficiarios a 459 titulares aprobados por el Ministerio de Capital Humano, luego de dos etapas de evaluación de documentación.
El proceso implicó nuevas exigencias administrativas y la necesidad de actualizar los datos de cada titular. Mientras tanto, la Provincia debió sostener la asistencia con recursos propios ante la interrupción de las transferencias nacionales registrada desde octubre de 2025.
Una alimentación que no admite interrupciones
Para las personas diagnosticadas con celiaquía, mantener una dieta estrictamente libre de gluten no constituye una elección alimentaria, sino el único tratamiento disponible para controlar la enfermedad y prevenir complicaciones de salud.
Las harinas, premezclas, pastas y otros productos elaborados especialmente sin gluten suelen tener precios superiores a los alimentos convencionales, lo que representa un gasto significativo para las familias.
En este contexto, la reducción de los módulos y la falta de una periodicidad mensual en las entregas generan mayores dificultades para quienes necesitan garantizar una alimentación adecuada durante todo el año.
La situación adquiere especial relevancia para las familias que no cuentan con obra social ni recursos económicos suficientes para afrontar la compra de estos alimentos.
Con apenas 80 beneficiarios registrados, una canasta reducida a siete productos y entregas que no mantienen una frecuencia mensual, el programa presenta un alcance considerablemente menor al que tenía anteriormente en Iguazú.

