Iguazú (LaVozDeCataratas) En una acción urgente de cuidado ambiental, se llevó a cabo una jornada intensiva de recolección de residuos en sectores clave del Parque Nacional Iguazú, justo antes del inicio de la temporada turística de invierno. La actividad reveló una realidad preocupante: en tan solo unas horas, se retiraron tres camiones repletos de basura acumulada a lo largo de las rutas nacionales N°12 y N°101 y del Acceso al Área Cataratas.
La limpieza contó con la participación de un amplio abanico de actores locales: personal del Parque Nacional, trabajadores del transporte de pasajeros (taxistas, remiseros y choferes de minibús), las empresas concesionarias Iguazú Argentina (IASA) e Iguazú Jungle, Río Uruguay, la Dirección Municipal de Tránsito y vecinos comprometidos de la ciudad.
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Entre los residuos recolectados se encontraron botellas plásticas, latas, bolsas de snacks, paquetes de cigarrillos y envoltorios de caramelos. Basura común, pero de consecuencias devastadoras para un ecosistema de altísima biodiversidad.
“Cada envase que se arroja en la selva representa una amenaza directa para los suelos, las fuentes de agua y la fauna que habita el Parque”, advirtieron desde la administración del área protegida.
Además del impacto visual y turístico, la basura en el entorno natural altera cadenas alimenticias, contamina cursos de agua y pone en riesgo a especies vulnerables. En algunos casos, animales silvestres ingieren plásticos creyendo que son alimento, lo que puede provocarles lesiones internas o incluso la muerte.
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Desde la organización remarcaron que la conservación del Parque Nacional Iguazú es una responsabilidad compartida, y que la colaboración ciudadana es indispensable para preservar el entorno que da vida y sustento no solo a la fauna, sino también a las actividades humanas como el turismo, base de la economía local.

