Iguazú (LaVozDeCataratas) La historia de Brian Ayala, un joven de 17 años de Iguazú, que lucha contra un linfoma de Hodgkin, refleja el costado más cruel del sistema de salud cuando la burocracia se impone sobre la urgencia. Su madre, Mirian Graf, habló con LaVozDeCataratas y expuso la angustia que vive desde hace meses por la demora del PAMI en entregar un medicamento vital para continuar su tratamiento oncológico.
“Ya llamé e hice el reclamo en todos los números que tienen, y así me tienen, de reclamo en reclamo. Terminamos el mes y aún nada de la medicación”, contó Mirian, agotada, pero decidida a seguir peleando por su hijo.
Brian necesita una quimioterapia de rescate —una combinación de cinco fármacos— antes de poder acceder a un trasplante autólogo de médula ósea. Sin este paso, no hay posibilidad de éxito. El pedido fue presentado el 11 de agosto, y tras más de dos meses, el tratamiento sigue incompleto.
“Primero no autorizaban, después rechazaron con la excusa de que no sabían de ese tratamiento. Pero si la receta se puede hacer, es porque sí lo cubre. La hematóloga que lo atiende llamó a auditoría y pidió que se autorice con carácter de suma urgencia. En dos días autorizaron el pase a farmacia, pero mandaron solo cuatro de las cinco ampollas pedidas”, relató.
La situación es crítica: sin el medicamento Vinorelbine 50 mg, Brian no puede continuar con las sesiones, y su salud se deteriora día a día. “Lo veo peor cada día, está muy pálido, baja de peso… y no tenemos respuesta. Mi hijo tiene PAMI por una pensión por fallecimiento, porque cuando tenía tres años murió su papá. Y ahora, cuando más lo necesita, el sistema le da la espalda”, dijo entre lágrimas.
El caso desnuda la falla estructural de las obras sociales, que parecen no dimensionar el impacto de cada demora. Reclamos que se pierden, trámites que se repiten y medicamentos que nunca llegan: un circuito que se vuelve inhumano cuando quien espera es un adolescente enfermo.
“Solo quiero que mi hijo tenga su medicación. No pido nada más. No puedo mirar cómo se apaga mientras me dicen que espere el reclamo siguiente”, dijo angustiada
Su pedido es simple, pero urgente: que el PAMI actúe ya, antes de que la espera se vuelva irreversible.



