Iguazú (LaVozDeCataratas) En una sala colmada de familias, amigos y aplausos, la Escuela Municipal de Música realizó su emotivo concierto de cierre de año, una tarde donde el arte se mezcló con la sensibilidad y el recuerdo.

El concierto estuvo especialmente dedicado a Irene Abril Beling, talentosa alumna de la Escuela, quien falleció hace unos meses. Su última interpretación, en agosto, en la plaza San Martín, permanece viva en quienes la escucharon: su pasión, su entrega y su dulzura dejaron una huella imborrable. Sus padres, presentes en la sala, recibieron un cálido y prolongado aplauso que envolvió cada rincón del lugar.

Las presentaciones se realizaron por niveles, los más pequeños iniciaron la jornada con sus primeros acordes simples, tímidos, pero llenos de ese esfuerzo que solo el inicio del camino musical puede enseñar. Cada nota logró lo más difícil: coordinar manos, tiempos y nervios, demostrando cuánto se puede crecer con dedicación.
Las interpretaciones siguieron con los alumnos de guitarra, seguidamente los alumnos de la profesora Anabella Lorenzo, quienes completan su segundo año consecutivo de formación. El Coro Municipal, a cargo de Eliana Taborda, también dijo presente interpretando canciones tradicionales de África Occidental como “Alafia”, además de “Dos Palomitas” y “Quiero para Mí”. El cierre fue especialmente conmovedor: el coro dedicó una interpretación en homenaje a Abril, que emocionó a toda la sala.

La orquesta completa brindó ocho presentaciones que emocionaron al público, comenzando por Ilarius, Noche de Paz, Marcha con variaciones, Andantino, Himno a la Alegría y Marilin – We Play Alone, entre otras piezas que llenaron la sala de armonías.
Los profesores Nélida Díaz, José Bareiro y Anabella Lorenzo, junto al director de la orquesta Diego Navarrete, guiaron cada presentación con compromiso y profesionalismo. Al finalizar, Navarrete dedicó unas palabras a los padres: agradeció profundamente el acompañamiento, el llevar a sus hijos a cada clase y estar allí, a sala llena, celebrando el aprendizaje, la música y la vida.
Una tarde donde la música fue puente, memoria, abrazo y futuro.

