Iguazú (LaVozDeCataratas) El día sábado 20, Iguazú vivió una tarde cargada de espíritu solidario con la realización de la cuarta edición de la Papanoelada, un evento que, una vez más, superó las expectativas de sus organizadores y del público que se acercó en gran número para compartir la llegada de Papá Noel.

Familias enteras y muchos chicos aguardaron el momento más esperado de la jornada: la llegada de Papá Noel, que este año hizo su ingreso en moto, encabezando la ya clásica caravana que partió desde Punto Iguazú. Aunque la organización se realizó con pocas semanas de anticipación, más de 25 motos formaron parte del recorrido.
Leonardo Fernández, uno de los impulsores del evento, expresó a LaVozDeCataratas su satisfacción por el resultado “Gracias a Dios salió todo como esperábamos. El tiempo acompañó, la caravana salió como la habíamos pensado y el evento, como todos los años, superó nuestras expectativas”.

Durante la jornada se repartieron alrededor de 1.200 bolsitas navideñas, de un total aproximado de 1.700 preparadas. Las restantes, según explicó Fernández, serán distribuidas por los propios integrantes del grupo en sus barrios, replicando pequeños encuentros solidarios y extendiendo el espíritu de la Papanoelada a distintos puntos de la ciudad.
Este año, además, la iniciativa se compartió con el grupo “Dios es Rey”, y se anunció colaboración con actividades solidarias que se desarrollan en Esperanza junto a Corazones Solidarios – Grupo Esperanza, como ocurre cada año. También se evalúa destinar galletitas, pan dulce y otros productos que no pudieron entregarse durante el evento a un merendero que realmente lo necesite, decisión que será tomada de manera consensuada por el grupo.

“La idea siempre es la misma: ayudar al que más lo necesita y darle el mayor provecho posible a todo lo que tenemos”, remarcó Fernández, destacando el compromiso solidario que sostiene la Papanoelada desde sus inicios.
Este año, además, el evento sumó un fuerte gesto solidario con la instalación de una cantina a beneficio de Ludmila, quien estuvo presente en el anfiteatro. Si bien ya cuenta con su prótesis, aún debe afrontar los costos pendientes del tratamiento, por lo que toda ayuda resulta fundamental. Desde la organización destacaron y agradecieron profundamente la colaboración de la comunidad, remarcando que cada aporte suma y acompaña en este proceso.

A lo largo de toda la tarde y hasta el cierre, el evento contó con un público constante estimado en unas dos mil personas, un dato que marcó una diferencia respecto a ediciones anteriores. “Desde que empezó hasta que terminó hubo gente acompañando, algo que no nos había pasado otros años, desde el grupo agradecemos a cada uno de los que brindaron su aporte solidario”, subrayó el organizador.

Con artistas que brindaron su aporte, un clima festivo impecable y sin inconvenientes de relevancia, la cuarta Papanoelada cerró dejando una vez más un mensaje claro: cuando la solidaridad se une con el trabajo en equipo, Iguazú responde con el corazón.

