Informe UBA-CONICET señala a Iguazú, entre las zonas del país con mayor extranjerización de tierras

Un estudio reciente del Observatorio de Tierras, realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) y el CONICET, muestra que la presencia de tierras rurales en manos de extranjeros sigue siendo un tema de debate en Argentina y pone en foco particular a regiones estratégicas como  Iguazú.

Iguazú (LaVozDeCataratas) El relevamiento científico, que incluye un mapa interactivo que detalla la distribución de la propiedad rural en todo el país, señala que aproximadamente el 5% del territorio argentino —más de trece millones de hectáreas— está en manos de personas, empresas o estados extranjeros. A nivel nacional esto implica un volumen significativo de suelo bajo titularidad foránea, hecho que despierta preocupación entre sectores que defienden la soberanía territorial.

Sin embargo, los investigadores destacan que la dimensión más llamativa surge cuando se analiza el fenómeno por departamentos o localidades concretas, especialmente en zonas fronterizas y ribereñas con alto valor natural, económico o logístico. En ese análisis, Iguazú y otros distritos sobre la margen del río Paraná superan ampliamente el promedio nacional, con porcentajes que en algunos casos superan el 30% de la superficie en manos extranjeras.

Los especialistas explican que estos territorios poseen características estratégicas como acceso a recursos hídricos, proximidad a rutas comerciales internacionales o potencial turístico y energético, lo que los convierte en objetivos de interés para inversores foráneos.

La situación se da en un contexto en el que el Gobierno nacional impulsa cambios normativos sobre la denominada Ley de Tierras (Ley 26.737), la normativa que originalmente establecía límites a la adquisición de suelos rurales por parte de extranjeros. Aunque en diciembre de 2023 se firmó un decreto para derogar esa ley, la Justicia frenó temporalmente esa medida y el tema sigue en debate institucional.

Organizaciones y académicos señalan que, más allá de la cifra global, lo que genera inquietud es el impacto local de la extranjerización en regiones como Iguazú y otras localidades del litoral y de frontera, donde la concentración de tierras en manos de capitales o propietarios extranjeros supera con frecuencia los límites legales vigentes y pone en discusión la capacidad del Estado para ejercer soberanía territorial y garantizar el uso estratégico de sus recursos naturales.