Iguazú (LaVozDeCataratas) Un giro importante se registró en la política sanitaria de Brasil, donde la Agência Nacional de Vigilância Sanitária (ANVISA) anunció que dará marcha atrás y permitirá la importación para uso personal de las populares inyecciones para adelgazar desde países como Paraguay, eliminando una prohibición que era considerada “demasiado amplia” por expertos y pacientes.
La decisión responde a una solicitud individual que abrió la puerta a rectificar la normativa que impedía a particulares traer estos medicamentos para tratamientos propios, y tendrá efecto en toda la población que se encontraba en la misma situación.
La medida tiene especial relevancia en la Triple Frontera, donde muchos pacientes —principalmente brasileños— cruzan a ciudades como Ciudad del Este para adquirir medicamentos que contienen principios activos como la tirzepatida, muy demandados tanto para el tratamiento de la obesidad como de la diabetes.
Las inyecciones para bajar de peso, que en otros contextos ya causaron debate por su venta sin receta y venta informal, han sido objeto de alerta por parte de médicos por los riesgos que implica su uso sin supervisión médica. Entre otros efectos adversos, se han reportado problemas gastrointestinales, pancreatitis y complicaciones asociadas a automedicación o tratamientos sin control profesional.
Las autoridades sanitarias recomiendan que estos medicamentos solo se utilicen bajo indicación médica y con el seguimiento de profesionales de la salud, tanto por su potencia como por el posible impacto en la salud a largo plazo.

