Iguazú (LaVozDeCataratas-Kelly Ferreyra) Hay platos que no solo se comen, se descubren. Y en Iguazú, desde 1996, Pizza Color Fuego & Sabor viene construyendo ese tipo de experiencias gastronómicas donde la cocina se convierte también en una forma de contar la identidad de la tierra colorada.

Entre sus propuestas más queridas aparece la Tablita Misionera, una invitación a recorrer en pocos bocados los sabores más representativos de la región, combinando tradición, productos locales y ese espíritu cálido que caracteriza a la gastronomía del litoral.
La experiencia comienza con un clásico de la provincia: la chipa. Pero aquí aparece en versiones que sorprenden. La tablita incluye chipa rellena de jamón y queso, cremosa y dorada, y también chipa rellena de carne cortada a cuchillo, una combinación que une tradición con un toque bien casero.
A su lado, las chipitas aportan ese sabor inconfundible del almidón de mandioca y el queso, pequeñas pero irresistibles, perfectas para acompañar y compartir.

Otro protagonista es el mbeyú relleno con jamón y muzzarella, una preparación típica de la cocina guaraní que mantiene intacta su esencia: crocante por fuera, suave por dentro y con ese sabor profundo de la mandioca que es parte de la cultura culinaria de Misiones.
La tablita también incluye chipa guazú, uno de los platos más representativos de la región, acompañado de mandiocas fritas, que suman textura y ese sabor tan característico de la tierra colorada.
Pero el recorrido no termina ahí. Para completar la experiencia aparecen dos productos que hablan directamente del monte misionero: la confitura de yacaratiá y la mermelada de jabuticaba, sabores únicos que reflejan la riqueza natural de la provincia y el valor de sus ingredientes locales.

Más que una simple picada, la Tablita Misionera es una síntesis de la cocina regional, una propuesta que invita tanto a turistas como a locales a reconectar con los sabores que definen a Misiones.
En una ciudad donde conviven culturas, idiomas y visitantes de todo el mundo, Pizza Color mantiene desde 1996 un compromiso claro: poner en valor los productos de la región y convertir cada plato en una experiencia que hable del lugar donde nació.
Porque en Iguazú, la gastronomía también cuenta historias. Y algunas, como esta tablita, se disfrutan mejor alrededor de la mesa, compartiendo sabores bien misioneros.

