Iguazú (LaVozDeCataratas) Cada 15 de abril se celebra el Día del Bartender, una fecha que pone en valor a quienes, detrás de una barra, transforman simples bebidas en momentos memorables. Con creatividad, precisión y vocación de servicio, estos profesionales son protagonistas de encuentros sociales donde el disfrute es el eje principal.
Este es el caso de Andrei Escobar, quien relató a LaVozDeCataratas, su introducción en el mundo de la coctelería: “Cuando me reunía con amigos, notaba que muchas veces se limitaba a tomar cerveza, vino o whisky, y con la coctelería descubrí la posibilidad de hacer esos momentos más divertidos, creativos y sociales. Ahí fue donde nació mi interés por este mundo y con el tiempo se convirtió en mi profesión”.
Colombiano de nacimiento, se radicó en Iguazú hace 11 años y por ello se considera «un misionero más» que disfruta cada bebida que prepara. De las distintas aristas de este mundo, destaca que el motor del oficio está en el vínculo con la gente. “Lo que más me apasiona de ser bartender es estar detrás de la barra y ver cómo la gente disfruta. Para mí, los momentos más memorables son cuando veo a los clientes que se acercan a la barra, les toman fotos y te felicitan por el resultado”, asegura, destacando el rol social que cumple su trabajo en cada evento.
La identidad profesional también juega un papel clave. “Creo que el bartender debe ser adaptable a cada tipo de evento. Mi estilo personal es elegante y clásico, siempre enfocado en los detalles y en brindar un servicio de calidad”, explica.
Aunque no parezca, detrás de cada servicio hay una preparación minuciosa. “Un día típico comienza temprano, organizando insumos y coordinando el traslado de la barra. Llegamos con anticipación para preparar el mise en place y delegar tareas entre el equipo, asegurando un servicio fluido y cuidando cada detalle en la preparación de los cócteles”. Y si hay un elemento indispensable, no es el más llamativo: “Aunque suene gracioso, el ingrediente que nunca puede faltar es el hielo. La temperatura es clave para que un cóctel se disfrute realmente y sus sabores se mantengan en equilibrio” aseguró.
Cada jornada trae nuevas historias y desafíos. “En este trabajo cada día es diferente, porque cada cliente es único. Están los que simplemente quieren disfrutar de un buen trago, los que se acercan a conversar y quieren conocer más sobre los cócteles, o incluso los que aprovechan el momento para compartir alguna historia personal”.
En cuanto a gustos, lo clásico sigue vigente. “Mi cóctel clásico favorito es el Mojito, ya que es un trago fresco, equilibrado y muy elegido en todo tipo de eventos”. Aunque también hay lugar para la innovación: “Tengo un cóctel de autor llamado ‘My Addiction’, que se destaca por su base de crema de tequila de frutilla”.
El equilibrio entre tradición y creatividad es fundamental. “Respeto mucho las recetas clásicas porque son la base de la coctelería, pero también creo en la importancia de innovar, crear nuevas recetas y explorar distintos métodos de preparación”.
Hoy, la coctelería va más allá del sabor, es por ello que Andrei destaca que “la tendencia actual en la coctelería es ofrecer una experiencia completa, donde no solo importa el sabor, sino también lo visual. La cristalería y las decoraciones juegan un rol clave, pero siempre manteniendo como prioridad la calidad y el equilibrio del cóctel”.
En este Día del Bartender, el mensaje para colegas es claro: “Que disfruten cada momento detrás de la barra, que sigan innovando y capacitándose constantemente. Es importante que como profesionales sigamos preparándonos y mejorando cada día, para brindar siempre el mejor servicio posible a cada cliente”.
Porque, en definitiva, no se trata solo de preparar tragos: “ Aprovecho cada oportunidad para aprender, mejorar y seguir creciendo dentro de este gran mundo”.

