Iguazú (LaVozDeCataratas) Egresada de la Universidad Nacional de Córdoba e integrante del grupo de Micología del Instituto Misionero de Biodiversidad, Restelli desarrolla su trabajo en torno a los hongos comestibles de la Selva Paranaense. Su enfoque combina investigación científica con acciones de extensión, acercando el cultivo y la recolección responsable de hongos a la comunidad misionera.
Su recorrido en la micología comenzó durante la etapa universitaria y fue creciendo con los años, impulsado por becas y experiencias vinculadas al manejo de colecciones in vivo de microorganismos y al cultivo de especies como el champiñón. Hoy, su tarea también apunta a generar alternativas sustentables de producción, en armonía con el ambiente.
“El mundo de los hongos es muy amplio y hay lugar para todos. Ya sea que te guste el trabajo a campo y determinar especies, o el trabajo en el laboratorio, manejando colecciones. Podés especializarte en alimentos, o quizás tu pasión es la micología clínica. Hay tantos campos de acción, como ambientes donde están los hongos”, señaló a LaVozDeCataratas.
Más allá de su diversidad, según explicó los hongos cumplen un rol fundamental en la naturaleza: “son parte de la red descomponedora del medio ambiente. Su actividad es vital para un buen reciclado de nutrientes”. En la selva misionera, su impacto es determinante: “Los hongos son los grandes recicladores. Sin ellos, el suelo de nuestra selva se moriría. Sin suelo, no tendríamos flora y sin flora no hay fauna”.

Consultada, por la manera de identificar un hongo comestible de uno tóxico expresó que: “No existe ningún método casero para identificar toxinas en los hongos” y remarcó que la única forma segura de diferenciarlos es a través del conocimiento específico de cada especie. Ante la duda, recomienda no consumirlos y consultar con especialistas.
Lejos de ser exclusivos de un entorno, los hongos están presentes en todo el planeta. “Podemos encontrar hongos en TODOS los ambientes de nuestro planeta. Desde la Antártida hasta las selvas tropicales”, agrega.
En este Día del Micólogo, su testimonio invita a mirar más de cerca un universo tan diverso como esencial, donde la ciencia, la educación y el desarrollo sustentable se encuentran en cada rincón del ambiente.

