Iguazú (LaVozDeCataratas) En el marco del Día de la Higiene y Seguridad en el Trabajo en Argentina, que se conmemora cada 21 de abril, el licenciado Rafael Andrés Lovera, especialista en el área reflexionó sobre la importancia de fortalecer una cultura preventiva en todos los ámbitos laborales.
“El 21 de abril es una fecha muy importante porque reconoce el valor de la prevención y el rol del profesional de Higiene y Seguridad en la protección de la vida, la salud y la integridad de los trabajadores”, destacó Lovera en conversación con LaVozDeCataratas. En ese sentido, remarcó que no se trata solo de cumplir con normas, sino de generar espacios de trabajo seguros, saludables y ajustados a la legislación vigente.
El profesional explicó que su tarea diaria abarca desde la identificación de peligros y evaluación de riesgos hasta la capacitación de trabajadores, investigación de accidentes, inspecciones y control del uso de elementos de protección personal. “No se trata solo de cumplir normas, sino de anticiparse a los incidentes antes de que ocurran”, sostuvo.
En cuanto a la evolución del sector, Lovera señaló que hubo un cambio de paradigma: “Antes el enfoque estaba más orientado a corregir accidentes después de ocurridos. Hoy es preventivo, basado en gestión de riesgos, mejora continua y estándares más exigentes”.
Respecto a los riesgos más frecuentes, mencionó caídas, golpes, contactos eléctricos, incendios, exposición a agentes químicos y riesgos ergonómicos, además de factores emergentes como el estrés laboral y la fatiga. “Muchos accidentes se producen por riesgos conocidos que no fueron adecuadamente controlados”, advirtió.
También hizo hincapié en errores habituales, como naturalizar conductas inseguras, no utilizar correctamente los elementos de protección o subestimar tareas rutinarias. “Muchas veces el problema no es falta de conocimiento, sino exceso de confianza”, afirmó.
Entre las medidas más efectivas para prevenir accidentes, destacó acciones simples pero clave: capacitación constante, orden y limpieza, procedimientos seguros, mantenimiento preventivo y participación activa de los trabajadores en la prevención.
En relación a las nuevas tecnologías, el especialista valoró su impacto positivo: “Hoy contamos con sensores, monitoreo en tiempo real, inteligencia artificial, drones y simulaciones que están transformando la prevención, aunque también generan nuevos riesgos que debemos gestionar”.
Finalmente, Lovera señaló que uno de los principales desafíos en Argentina es fortalecer la cultura preventiva, especialmente en pequeñas y medianas empresas, y lograr que la seguridad sea vista como una inversión y no como un costo. “Hace falta mayor compromiso, más educación preventiva y seguir jerarquizando el rol del profesional”, indicó.
Como mensaje final, dejó una definición contundente: “Trabajar seguro no es una opción, es un derecho. Y prevenir no es solamente evitar accidentes, es proteger vidas. Ese es el verdadero sentido de nuestra profesión»
