Taller de monaguillos en la capilla San Francisco: formación espiritual y humana para niños y jóvenes

La propuesta se lleva adelante todos los sábados desde las 9 y está destinada a chicos de 5 a 17 años interesados en servir en el altar, en un ámbito que promueve la fe, los valores y la vida en comunidad. “Un espacio distinto del resto, donde los chicos interactúan con otros de la misma edad, creando un ambiente sano frente a un clima social que no siempre ayuda”, señaló el párroco Alejandro Nuñez a LaVozDeCataratas.

Iguazú (LaVozDeCataratas) La capilla San Francisco impulsa un taller de formación para monaguillos destinado a niños y jóvenes de entre 5 y 17 años, con encuentros todos los sábados a partir de las 9 de la mañana. La iniciativa busca no solo enseñar el servicio en el altar durante la Santa Misa, sino también fortalecer la formación espiritual, humana y catequística de los participantes.

El párroco Alejandro Nuñez explicó a LaVozDeCataratas que “es un espacio donde se conjuga la formación espiritual de los niños, puesto que sirven en el altar durante la Santa Misa, pero también de formación humana y catequística”.

En ese sentido, remarcó que los chicos no solo aprenden sobre la liturgia, sino también sobre el sentido de la fe: “se aprende a conocer más a Dios, la liturgia, el sentido y fundamento de lo que celebramos en la Santa Misa”. A su vez, valoró el aspecto social del espacio: “es un espacio distinto del resto, donde los chicos interactúan con otros de la misma edad, creando un ambiente sano frente a un clima social que no siempre ayuda”.

El taller tiene una modalidad flexible, ya que no funciona como un curso tradicional. “En cualquier momento puede incorporarse. No es un curso escolar, sino que va avanzando de acuerdo al progreso de los niños”, señaló el sacerdote, quien agregó que la propuesta integra distintas dimensiones formativas: “humana, espiritual, disciplinar, litúrgica y catequística”.

Por otra parte, el párroco subrayó el rol clave de las familias en este proceso. “Las familias tienen un rol fundamental: implica el acompañamiento de ellos hacia sus hijos o nietos. Los niños no podrían asistir si no es porque sus familias les llevan a la Iglesia”, expresó. Y añadió: “la familia es la Iglesia doméstica donde los padres deben acercar a sus hijos a Dios”.

«Vivimos en una sociedad marcada por una ausencia de Dios, que trae grandes consecuencias en nuestra vida social, en particular como hemos visto estos últimos días» añadió.

Finalmente, Nuñez hizo una invitación a la comunidad: “muchas veces se los inserta en tantas actividades extra escolar donde dedican mucho tiempo, y no se les inicia en aquello que realmente importa”. En ese marco, concluyó: “animo a que se comprometan a acompañar y guiar a sus hijos en cosas que realmente les ayude a conocer, amar y servir a Dios”.