Iguazú (LaVozDeCataratas) Como parte de las medidas de prevención ante las amenzas de tiroteo que circularon en los últimos días, en diversas instituciones provinciales el BOP 89, ubicado en el Barrio Santa Rosa, decidió implementar medidas preventivas orientadas a reforzar la seguridad de estudiantes y docentes.
La directora Norma Rodriguez explicó a LaVozDeCataratas que, si bien no existe información fehaciente sobre amenazas concretas, la institución decidió actuar de manera anticipada. “No estamos exentos de que algo así ocurra, por eso activamos el protocolo de prevención”, señaló.
Entre las principales disposiciones, desde el lunes pasado se restringió el uso de teléfonos celulares. Inicialmente, los alumnos solo podían utilizarlos bajo autorización docente, pero actualmente deben entregarlos al ingresar al establecimiento. Los dispositivos son resguardados por el personal y devueltos minutos antes de la salida.
Además, se incorporó una medida más estricta: la prohibición de mochilas dentro del establecimiento. En su lugar, los estudiantes deben llevar sus útiles en bolsas transparentes. La directora explicó que realizó la lectura del acta acuerdo ante todos los padres, donde se detallaron las medidas adoptadas. En ese marco, se informó la prohibición del uso de mochilas, solicitando que los estudiantes lleven sus útiles en bolsas transparentes, ya que el personal no puede revisar pertenencias. También se establecieron restricciones en la vestimenta, como el uso de pantalones cargo o prendas con bolsillos amplios, y se hizo especial hincapié en el control de los objetos que los alumnos ingresan al establecimiento. En ese sentido, se prohibió el ingreso de elementos cortantes o peligrosos, como tijeras de gran tamaño, trinchetas o cuchillos, permitiéndose únicamente útiles escolares pequeños y adecuados.
Estas acciones fueron comunicadas durante una jornada institucional preventiva, en la que participaron cerca de 200 familias de una matrícula total de 420 alumnos.
La jornada contó con la participación de la Comisaría correspondiente, encargada de intervenir en caso de activación del protocolo. Según se explicó Rodriguez, ante cualquier amenaza —como mensajes o inscripciones— se debe dar aviso inmediato a la Policía, restringir el ingreso y egreso del establecimiento y proceder con las actuaciones formales, incluyendo la notificación a las familias y la intervención del gabinete psicopedagógico.
Las autoridades remarcaron que las medidas se enmarcan en la normativa vigente y buscan fortalecer el trabajo preventivo, especialmente frente al impacto de redes sociales y desafíos virales entre adolescentes.
En este sentido, se anunció la continuidad de acciones como talleres de sensibilización para estudiantes, charlas informativas para familias y espacios de reflexión sobre convivencia, ciudadanía digital y uso responsable de la tecnología.
“La respuesta de los padres fue muy positiva. Acompañaron, hicieron consultas y valoraron el trabajo que venimos realizando”, destacaron desde la institución.
Finalmente, se insistió en la importancia del rol familiar en el seguimiento de los estudiantes: “Es fundamental el acompañamiento, el diálogo y el control de los contenidos y elementos que los chicos llevan a la escuela”.

