Iguazú (LaVozDeCataratas) La llegada del álbum del Mundial 2026 volvió a movilizar a miles de chicos y familias en todo el país. En Iguazú, esa pasión futbolera encontró un espacio diferente gracias a una propuesta impulsada por El Pan de la Abuela, que decidió transformar el entusiasmo por las figuritas en una experiencia comunitaria y solidaria.
A través de una iniciativa que se desarrolla en su cafetería, el comercio abrió un punto de encuentro para canjear figuritas repetidas, promoviendo tardes de intercambio entre chicos, amigos y familias, recuperando una costumbre que atraviesa generaciones.
La actividad se realizará los jueves y sábados por la tarde, donde niños y adultos pueden acercarse con sus álbumes para buscar las figuritas que les faltan, compartir mates, conversar y disfrutar de un espacio pensado para el encuentro.
Pero además del intercambio, la propuesta suma un fuerte costado solidario. Bajo el lema de compartir y ayudar, el local también impulsa una campaña de donación de juguetes: quienes acerquen dos juguetes reciben una figurita del Mundial.
La iniciativa busca que otros niños también puedan recibir un regalo, aprovechando el enorme movimiento que genera el álbum y el entusiasmo de los más chicos.
Señalaron que la idea nació no solo para acompañar el fenómeno mundialista, sino también para generar espacios sanos de interacción entre chicos, alejados por un momento de las pantallas y las redes sociales.
El Mundial 2026 será histórico porque contará por primera vez con 48 selecciones participantes, lo que convirtió a esta edición en la más grande hasta el momento. El álbum supera las 900 figuritas, mientras que los sobres ahora incluyen más imágenes que en ediciones anteriores.
En Iguazú, el furor ya comenzó a sentirse en kioscos, comercios y reuniones familiares. Pero en El Pan de la Abuela decidieron darle un valor agregado: convertir la pasión por completar el álbum en una oportunidad para compartir, encontrarse y ayudar a otros.

