Iguazú (LaVozDeCataratas) Hace más de cuatro años que Matías eligió Iguazú como su hogar. Cocinero de oficio y vendedor ambulante por vocación, encontró en las calles de la ciudad una forma de combinar dos de sus pasiones: la gastronomía y el contacto con la gente.
A bordo de una moto que adquirió hace un año, y que todavía sigue pagando en cuotas, sale cada día a ofrecer una amplia variedad de productos elaborados por él mismo. Empanadas, jugos naturales, café, platos calientes, sopas y hasta locro forman parte de una propuesta que se adapta a la temporada y a los gustos de sus clientes.
«Me gusta hacer las cosas ricas y creo que las personas se merecen la mejor atención. Por eso trato de mantener una apariencia intachable y brindar un servicio cinco estrellas«, relató a LaVozDeCataratas.
Su menú cambia constantemente. Si bien las empanadas son uno de los productos más buscados, los rellenos varían según las sugerencias de quienes le compran. Pollo, pernil, mozzarella, caprese, choclo, salami y hasta mondongo forman parte de las opciones que alguna vez pasaron por sus manos.
«Muchas veces un cliente me pide algo especial y después lo ofrezco a los demás. Así todos pueden probar sabores distintos», explica entre risas.
Además de las empanadas, vende jugos exprimidos naturales de naranja y, actualmente, también ofrece jugo de pomelo rosado proveniente de chacras misioneras. Para quienes prefieren algo caliente, lleva termos con agua caliente y prepara café instantáneo o filtrado en el momento. Todo estas preparaciones las hace en su casa y las traslada en su moto, que cuenta con una caja tipo baúl dentro de la cual se encuentras, desde platos y vasos descartables, hasta ollas a presión que conservan el calor de los alimentos.
La cocina casera es otro de sus fuertes. Matias recuerda que años atrás ya vendía sopa y locro en Posadas, experiencia que retomó en Iguazú con gran aceptación. «Cada vez que hacía locro trataba de mejorarlo, ponerle más ingredientes y hacerlo más rico», comenta.
Su jornada laboral suele concentrarse en las tardes, cuando ofrece meriendas y bebidas calientes, aunque también prepara desayunos por la mañana y, en ocasiones, platos calientes al mediodía.
Pensando en seguir creciendo, proyecta incorporar más equipamiento a su vehículo para ampliar el servicio y poder calentar comidas o cocinar preparaciones simples en el acto «mi idea es tener una cocina portatil para que si se me enfría la comida, poder calentarla en el acto o si me decís, bueno, dame un huevo frito y yo te preparo un huevo frito en el acto para acompañar el reviro o lo que sea, viste, algo que esté bien rápido» aseguró.
Mientras tanto, continúa recorriendo las calles de Iguazú con su característica sonrisa y vestido de gala, convencido de que la buena comida y una atención amable son la mejor receta para ganarse la confianza de la gente.

