Promueven el Jejy’a como una nueva experiencia gastronómica para quienes visitan Iguazú

Elaborado a partir del fruto de la palmera juçara, el Jejy'a fue presentado en Iguazú como una propuesta que combina gastronomía, turismo sostenible y conservación ambiental. El objetivo es que se convierta en un nuevo símbolo de identidad misionera y una experiencia única para quienes visitan las Cataratas.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Iguazú dio un paso más en la construcción de una identidad gastronómica propia con la presentación del Jejy’a, un alimento elaborado a partir del fruto de la palmera juçara, especie nativa del Bosque Atlántico que combina valor nutricional, sostenibilidad y un fuerte vínculo con la biodiversidad de Misiones.

La actividad reunió a representantes del sector hotelero, gastronómico, emprendedores y organizaciones ambientales, quienes conocieron las posibilidades productivas y comerciales de este fruto que busca posicionarse como una nueva experiencia para los turistas que visitan la región.

Para los impulsores de la iniciativa, el desafío es que el Jejy’a deje de ser un producto poco conocido y se convierta en un ingrediente habitual en restaurantes, hoteles y emprendimientos gastronómicos de Iguazú.

En diálogo con LaVozDeCataratas, Norma Hilgert, investigadora del Instituto de Biología Subtropical y del Laboratorio de Etnobiología y Desarrollo Comunitario, explicó que la propuesta apunta a sumar un nuevo atractivo a la experiencia turística del destino.

«Queremos que quienes visitan Iguazú no solo vengan a conocer las Cataratas, sino también a descubrir sabores propios de la selva misionera. El Jejy’a puede convertirse en una experiencia gastronómica más dentro del destino«, señaló.

Actualmente, el producto se comercializa principalmente en forma de pulpa congelada, aunque sus aplicaciones culinarias son muy variadas.

Helados, mermeladas, productos de pastelería, bebidas e incluso experiencias gastronómicas gourmet forman parte de las alternativas que ya comenzaron a desarrollarse a partir de este fruto.

«Es una materia prima muy versátil, con un color atractivo y un sabor suave que permite combinarlo tanto en recetas dulces como saladas«, explicó Hilgert.

La jornada también sirvió para presentar oficialmente el sello CAA (Cultivo Amigo de las Aves), una certificación impulsada por Aves Argentinas que busca reconocer y promover prácticas productivas sostenibles.

Según explicó José Bellmont, responsable del área de Restauración y Desarrollo Sostenible de Aves Argentinas, el objetivo es fortalecer toda la cadena vinculada a la producción y comercialización del Jejy’a.

«No se trata solamente de un producto gastronómico. Estamos hablando de una herramienta que genera oportunidades económicas mientras contribuye a conservar una especie emblemática del Bosque Atlántico«, destacó.

Bellmont remarcó que el aprovechamiento sostenible del fruto de la juçara permite incentivar la conservación de la palmera y favorecer la recuperación de los bosques asociados a ella.

«Cada producto elaborado bajo este sistema ayuda a proteger la biodiversidad y al mismo tiempo genera ingresos para productores y comunidades locales«, afirmó.

Los organizadores coinciden en que el futuro del Jejy’a depende ahora de su incorporación a la oferta turística regional. La meta es que restaurantes, hoteles y emprendimientos gastronómicos lo adopten como un ingrediente distintivo y que los visitantes puedan identificarlo como un producto auténticamente misionero.