A 40 años de su creación, la Diócesis de Iguazú reafirma su misión junto a la comunidad

Creada por disposición del papa Juan Pablo II el 16 de junio de 1986, la Diócesis de Iguazú nació para fortalecer la presencia de la Iglesia en el norte misionero. Desde entonces, tres obispos marcaron su historia y acompañaron el crecimiento de una de las regiones más dinámicas de Misiones.

Iguazú (LaVozDeCataratas)  El 16 de junio de 1986 quedó grabado en la historia religiosa de Misiones con la creación de la Diócesis de Iguazú, instituida mediante la bula pontificia Abeunt Alterna Vice por decisión del papa Juan Pablo II. La nueva jurisdicción eclesiástica surgió a instancias del entonces primer obispo de Posadas, Monseñor Jorge Kemerer, quien impulsó la iniciativa ante el crecimiento poblacional y las necesidades pastorales del norte provincial.

La ceremonia de creación se realizó en el Santuario Santa María del Iguazú, y el primer obispo designado fue Monseñor Joaquín Piña Battel, quien asumiría la enorme tarea de organizar una diócesis que por entonces contaba con escasas estructuras eclesiales.

La idea de crear una segunda diócesis en Misiones comenzó a tomar fuerza a principios de la década de 1980. En aquel momento, la extensión territorial y el crecimiento demográfico hacían cada vez más compleja la atención pastoral desde Posadas. Sin embargo, el proyecto encontró algunas dificultades iniciales.

Desde el Vaticano se planteaba una objeción concreta: la escasa cantidad de parroquias existentes en la región. En aquellos años, Iguazú contaba con un solo sacerdote residente, el verbita Domingo Gacek, acompañado por una pequeña comunidad de las Siervas del Espíritu Santo, que desarrollaban tareas pastorales y de asistencia en el hospital local.

Otro de los debates estuvo relacionado con la ubicación de la sede episcopal. Mientras algunos sectores proponían a Eldorado por su importancia demográfica y ubicación geográfica, Kemerer impulsó firmemente a Iguazú, convencido de su valor estratégico y de las posibilidades de crecimiento que ofrecía la ciudad fronteriza.

Durante dos décadas, Monseñor Joaquín Piña condujo la diócesis y dejó una profunda huella en la comunidad. Su figura trascendió el ámbito religioso y tuvo un destacado protagonismo en la vida pública misionera, especialmente durante el proceso constituyente de 2006.

Tras su retiro, el 8 de diciembre de ese mismo año asumió el cordobés Monseñor Raúl Marcelo Martorell, quien permaneció al frente de la diócesis hasta su jubilación en 2020.

Desde el 5 de julio de 2021, la conducción pastoral está a cargo de Monseñor Nicolás Baisi, oriundo de la provincia de Buenos Aires, quien continúa acompañando el crecimiento espiritual y social de las comunidades que integran la diócesis.

A casi cuatro décadas de su creación, la Diócesis de Iguazú se ha consolidado como una institución fundamental para el norte misionero, acompañando el desarrollo de la región a través de la evangelización, la educación, la acción social y el compromiso permanente con las comunidades más vulnerables.