Iguazú (LaVozDeCataratas-Kelly Ferreyra) Un informe presentado por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) encendió las alarmas sobre el costo de la aviación en Argentina. La carga impositiva, las tasas aeroportuarias y los costos operativos ubican al país entre los más caros de Sudamérica para viajar en avión.
Argentina volvió a quedar bajo la lupa de la industria aeronáutica internacional. Durante la reciente Asamblea General de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) realizada en Río de Janeiro, representantes del sector advirtieron que el país registra uno de los costos más altos de América Latina para operar y volar, una situación que impacta directamente en el precio que pagan los pasajeros.
Según explicó Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas, Argentina posee actualmente el espacio aéreo más caro de América Latina, con tarifas que pueden llegar a duplicar o incluso triplicar el valor por milla respecto de mercados vecinos como Chile, Brasil o Colombia.
¿Por qué es tan caro volar en Argentina?
El informe señala que uno de los principales factores es la elevada carga impositiva que pesa sobre los boletos aéreos. De acuerdo con datos de IATA, en América Latina y el Caribe los impuestos y tasas representan cerca del 29% del valor final de un pasaje, mientras que en Norteamérica ese porcentaje ronda el 15%.
A esto se suman los costos aeroportuarios, los gastos operativos internos y las dificultades que todavía enfrenta el mercado para recuperar plenamente la conectividad previa a la pandemia. Como consecuencia, los vuelos domésticos argentinos figuran entre los más costosos de la región.
Un fenómeno que se ve en Iguazú
La situación tiene un reflejo directo en la frontera. Cada vez son más los viajeros que optan por cruzar a Brasil para volar desde el aeropuerto de Aeropuerto Internacional de Foz do Iguaçu, donde en muchos casos encuentran tarifas significativamente más bajas que las disponibles desde Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú.
Esta diferencia resulta especialmente visible en destinos internacionales de larga distancia, donde la brecha tarifaria puede representar cientos de dólares por pasajero.

Menos pasajeros, menos conectividad
Desde IATA reconocieron algunos avances en materia de desregulación del mercado aerocomercial argentino, aunque sostienen que aún quedan desafíos pendientes para mejorar la competitividad y reducir costos.
«La aviación sigue siendo un motor esencial para el crecimiento económico, el turismo y el comercio», señalaron desde la entidad, aunque advirtieron que tarifas más altas terminan traduciéndose en menos pasajeros y menor conectividad aérea.
Mientras América Latina proyecta un crecimiento sostenido del tráfico aéreo en los próximos años, la industria insiste en que la reducción de impuestos y barreras operativas será clave para que más personas puedan acceder al transporte aéreo y para que los destinos turísticos ganen competitividad.
Para ciudades fronterizas como Iguazú, donde miles de viajeros comparan diariamente precios entre Argentina y Brasil, la discusión sobre el costo de volar deja de ser una estadística y se convierte en una realidad que impacta directamente en el bolsillo de turistas y residentes.

