Iguazú (LaVozDeCataratas) Los adultos mayores del Hogar San Ramón vivieron una tarde diferente y cargada de emociones al participar de un Taller de Pintura Familiar, una propuesta artística organizada por Iguazú Argentina S.A. y coordinada por la artista y diseñadora Agos Corallo.
La actividad reunió a residentes del hogar y sus familiares con un desafío especial: plasmar en un lienzo la majestuosidad de la Garganta del Diablo, uno de los íconos más representativos del Parque Nacional Iguazú.

En total, catorce familias compartieron la experiencia, tomando pinceles y colores para dar vida a sus propias versiones de las Cataratas del Iguazú. Bajo la guía de la instructora, cada participante pudo expresar su creatividad mientras disfrutaba de un momento de encuentro y conexión con sus seres queridos.
Arte, bienestar y vínculos
Más allá del resultado artístico, la iniciativa tuvo un profundo valor emocional y terapéutico. Desde la organización destacaron que este tipo de propuestas buscan ofrecer a los adultos mayores espacios de estimulación cognitiva, recreación y fortalecimiento de los vínculos familiares.
La pintura es considerada una herramienta que favorece la creatividad, la concentración y la activación de distintos procesos cerebrales, además de generar bienestar emocional y oportunidades de socialización.
Tras finalizar las obras, los participantes compartieron una merienda, intercambiaron experiencias y celebraron juntos una jornada marcada por las sonrisas, la emoción y los recuerdos.

Una carta que emocionó a todos
Como cierre del encuentro, los residentes del Hogar San Ramón entregaron a Iguazú Argentina una carta de agradecimiento firmada por todos los abuelos participantes.
«Una sola palabra que brota de nuestros corazones es gracias. Gracias por su tiempo, por recordarnos, por hacernos participar de un evento tan valioso a través de la pintura y permitirnos disfrutar de toda la belleza natural que nos brinda esta región con su cielo azul, la flora, la fauna y las maravillosas Cataratas del Iguazú», expresaron.
El gesto reflejó el impacto de una actividad que, por unas horas, transformó pinceles y colores en una herramienta para compartir afectos, fortalecer vínculos y acercar a los adultos mayores a uno de los paisajes más emblemáticos de Misiones.
