La Red Maker Iguazú tuvo su primera exposición: «Utopías»

La muestra exhibió el trabajo realizado por los alumnos de la sede Iguazú, donde la robótica y la programación se convierten en herramientas para aprender, crear e innovar en comunidad.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Este lunes se celebró en Iguazú la esperada Gala de la Red Maker, una jornada en la que se expusieron diversas e innovadoras propuestas de robótica y tecnología desarrolladas por los estudiantes que forman parte del ciclo. El evento sirvió como vidriera para mostrar el intenso trabajo de aprendizaje y producción que se viene realizando de manera articulada en la sede regional.

Durante la actividad, se presentaron múltiples proyectos que combinaron creatividad, software y electrónica aplicada. Entre los testimonios destacados de la jornada, Rosa Doldán, facilitadora de la sede de Iguazú, brindó detalles a LaVozdeCataratas sobre el alcance y la metodología de los talleres que se dictan en el Centro de Integración Comunitaria (CIC).

«Estamos con la pre gala, presentando los proyectos de lo que se ha trabajado hasta el momento con todos los chicos. Se hacen sensores, aprende  la utilización de Arduino, placas y otros componentes«, explicó la referente.

Doldán profundizó sobre una de las ingeniosas dinámicas pedagógicas implementadas este año para acercar la programación a los más jóvenes: «Ahora estamos presentando 10 proyectos; un cuento con 6 estaciones, que son 6 proyectos, y a través de un cuento se le va enseñando a los chicos la utilización de todos los sensores«. Además del cuento, se presentaron proyectos de Sensores de contacto, un juego con palanca conectada a un muñeco en movimiento, piano que reproduce de manera electrónica las notas musicales, un sensor de energía eólica y dos autos controlados desde el celular.

Uno de los puntos que más llamó la atención de los asistentes fue la amplia convocatoria intergeneracional que logran estos talleres públicos, rompiendo con el mito de que la tecnología es un ámbito exclusivo para la juventud. «Tenemos alumnos desde 6 años hasta 67 años.  Se divide por edades pero el último grupo no tiene una edad límite», remarcó la facilitadora, quien concluyó extendiendo una invitación abierta a toda la comunidad: «Las puertas abiertas para el que quiera aprender».

La muestra dejó en evidencia el gran potencial técnico de los participantes de la Red Maker en Iguazú, consolidando este espacio como un motor fundamental para la inclusión digital y el desarrollo de habilidades tecnológicas.