Tras aprobar exigentes evaluaciones, dos bomberos de Iguazú ascendieron de jerarquía

Marcelo Ramón Márquez fue promovido a Oficial Principal, mientras que Ramón Benítez ascendió a Suboficial Principal, en reconocimiento a su trayectoria, compromiso y vocación de servicio. Para lograrlo, debieron cumplir los requisitos de antigüedad y aprobar los exámenes de competencia establecidos por el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.

Iguazú (LaVozDeCataratas) La Asociación de Bomberos Voluntarios de Iguazú oficializó los ascensos jerárquicos de dos integrantes de su Cuerpo Activo, en el marco de la Ley Nacional N.º 25.054 y el Reglamento de Ascensos del Sistema Único del Escalafón Jerárquico, al que adhiere la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios.

En esta oportunidad, el jefe del Cuerpo Activo, Marcelo Ramón Márquez, fue promovido de Oficial Inspector a Oficial Principal, mientras que Ramón Benítez ascendió de Sargento Primero a Suboficial Principal.

Los ascensos no responden a una designación directa de la jefatura, sino que son el resultado del cumplimiento de una serie de requisitos establecidos por el reglamento nacional. Entre ellos se encuentran la antigüedad mínima en el grado anterior —dos años en ambos casos—, la realización de cursos y especialidades, y la aprobación de un exigente examen de competencia que toma la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios durante mesas evaluadoras realizadas en distintas localidades de la provincia.

«No son ascensos por elección de un jefe, sino por mérito, experiencia y la aprobación de los exámenes«, explicó Márquez a LaVozDeCataratas. Agregó que durante su gestión todos los integrantes que reúnen las condiciones tienen la posibilidad de presentarse a rendir, aunque únicamente ascienden quienes aprueban las evaluaciones. «Los exámenes no son sencillos. Hay que estudiar y capacitarse mucho porque, cuanto más alta es la jerarquía, mayor es la exigencia«, señaló.

El jefe del Cuerpo Activo también destacó que los ascensos implican un incremento en las responsabilidades dentro de la institución, aunque no representan un beneficio económico. «Acá no hay un sueldo como ocurre en otras fuerzas. Lo que cambia es la responsabilidad«, indicó.

En ese sentido, explicó que un cabo pasa a estar al frente de una dotación durante las intervenciones, mientras que los grados superiores asumen la conducción de distintas secciones, como parque automotor, materiales, indumentaria o capacitación. En el caso de Benítez, además de su nuevo grado, continúa desempeñándose como instructor y responsable de la Academia de Bomberos.

Nuevos aspirantes se preparan para rendir

Por otra parte, el cuartel se encuentra organizando la participación de entre cinco y seis aspirantes que podrían rendir durante las próximas mesas de examen previstas para fines de julio en Jardín América y Aristóbulo del Valle.

Los postulantes ya aprobaron el Campamento de Nivelación, una instancia intensiva de tres días con evaluaciones físicas, psicológicas y teórico-prácticas que constituye un requisito indispensable para acceder al examen final.

Desde la institución explicaron que la participación depende también de la disponibilidad laboral de cada aspirante, ya que deben destinar una jornada completa para viajar y rendir. Si superan la evaluación, obtendrán oficialmente la jerarquía de bomberos voluntarios, incorporándose al Cuerpo Activo de Iguazú.