Iguazú (LaVozDeCataratas) Desde el año 2020, Iguazú cuenta con una sala de quimioterapia que permite a pacientes oncológicos realizar sus tratamientos en el hospital local. La iniciativa fue impulsada por el grupo Cuidate Iguazú y, a partir de ese momento, tras la capacitación especializada del personal de enfermería, comenzaron a realizarse tratamientos oncológicos en la ciudad.
La incorporación de este servicio significó un cambio fundamental para los pacientes de Iguazú y localidades cercanas, que anteriormente debían trasladarse hasta Posadas para recibir atención.
“Son 300 kilómetros de ida y 300 de vuelta para hacer un tratamiento, con todo lo que implica regresar con los síntomas de la quimioterapia. Es un desgaste económico, psicológico y físico”, explicó a LaVozDeCataratas el Dr. Edgar Saldaña, responsable del servicio.
Actualmente, en la sala se realizan entre cuatro y seis tratamientos por día, de lunes a viernes. Los tratamientos más complejos se llevan adelante principalmente de lunes a jueves, mientras que los viernes se realizan procedimientos más sencillos, como fijadores de calcio, hierro y otros.
“Es muy difícil ver un día que no se haga tratamiento”, destacó. Entre las patologías más frecuentes se encuentra el cáncer de mama, una situación que también se relaciona con las campañas de concientización y diagnóstico temprano impulsadas en la ciudad. Además, la sala recibe pacientes con tumores de cuello de útero, cáncer de próstata y cáncer de colon, entre otras enfermedades oncológicas. También se realizan tratamientos para pacientes internados.
El profesional aclaró que no es posible establecer un porcentaje exacto de cada tipo de cáncer atendido en la sala, debido a que algunos pacientes llegan derivados de otras localidades o desde el sector privado y continúan su tratamiento en Iguazú mediante la historia clínica electrónica.
En este sentido, resaltó especialmente el trabajo del personal de enfermería y la importancia de contar con profesionales capacitados en oncología. “No solamente cuelga un suero, sabe cuál es el esquema, la dosis del tratamiento y los efectos adversos. Es muy importante tener un enfermero que sepa lo que hace, que esté preparado y especializado”, señaló.
Respecto a los centros más cercanos, explicó que Eldorado también cuenta con una sala de quimioterapia de gran capacidad, aunque actualmente se encuentra desbordada. Por eso, muchos pacientes que no pueden realizar sus tratamientos en Iguazú deben trasladarse a Posadas.
Consultado sobre los síntomas que deberían alertar a la población, el profesional remarcó que no existe un único signo que permita detectar todos los tipos de cáncer. Por ese motivo, recomendó realizar los controles médicos anuales correspondientes a cada edad y género, como la mamografía, el test de sangre oculta en materia fecal, el PSA y el Papanicolaou.
“Muchas veces, cuando aparecen los síntomas, es tarde. Lo ideal es el diagnóstico temprano”, explicó.
En el caso del cáncer de mama, aclaró que las campañas de diagnóstico temprano no evitan que la enfermedad aparezca, sino que permiten detectarla en etapas iniciales, cuando existen mayores posibilidades de tratamiento y curación.
“Encontrarlo en un momento donde sabés que lo podés curar es lo más importante”, concluyó.

