Iguazú (LaVozDeCataratas) La destrucción y desaparición de señales de tránsito se ha convertido en una problemática recurrente en Iguazú. Desde el Departamento de Educación Vial manifestaron su preocupación por los reiterados hechos de vandalismo que afectan la cartelería urbana y aseguraron que ya se trabaja en la identificación de las personas responsables de estos daños.
Durante recorridos de rutina y tareas de prevención, el personal del área detectó señales pintadas, rayadas, dobladas, arrancadas y retiradas de sus lugares. También advirtieron que algunos carteles desaparecen por completo, especialmente aquellos que indican la prohibición de estacionar y detenerse.
«Estamos haciendo relevamientos y recorridos de prevención, y notamos que muchas personas no entienden la importancia de la señalización. Colocamos un cartel y, al poco tiempo, alguien lo arranca, lo rompe o lo pinta», expresó Hugo Alvarenga integrante del departamento de Educación Vial a LaVozDeCataratas.
Cada señal instalada cumple una función específica para ordenar el tránsito y prevenir siniestros viales. Indican velocidades permitidas, prioridades de paso, zonas escolares, prohibiciones de circulación o estacionamiento y otras normas que permiten una circulación más segura tanto para conductores como para peatones.
Por ello, expresaron su preocupación debido a que en los últimos meses se registraron episodios de vandalismo que provocaron la rotura de numerosos carteles, como ocurrió tras los festejos por la obtención del Mundial de Fútbol, aunque aclararon que el problema no se limita a hechos aislados, sino que ocurre de manera constante.
Desde Educación Vial enfatizaron que destruir una señal de tránsito constituye un delito contemplado por la Ley Nacional de Tránsito y advirtieron que estas acciones pueden tener consecuencias graves. «Cuando alguien saca una señal está permitiendo que otra persona cometa una infracción o incluso tenga un accidente porque el lugar dejó de estar correctamente señalizado», señalaron.
Además de la rotura o desaparición de las señales perpetuada por vándalos también señalaron que varias oportunidades, son los propios vecinos, frentistas o taxistas quienes efectúan estos hechos. Principalmente realizando maniobras que rompen los bulevares o división de calzada en la zona céntrica o derribando cartelería que no quieren respetar.
Uno de los puntos donde esta situación se repite con frecuencia es las avenidas República Argentina y Vera Peñaloza, donde, según indicaron, los carteles de «Prohibido estacionar y detenerse» son colocados una y otra vez porque terminan siendo retirados. Desde el área no descartan que algunos comerciantes los quiten para facilitar el estacionamiento de vehículos o la carga y descarga de mercadería, aunque aclararon que no existen pruebas sobre quiénes son los responsables.
En ese sentido, remarcaron que el director de Tránsito, junto a los equipos de talleres, pintura y señalización, trabaja diariamente en la fabricación, reparación y colocación de nuevos carteles, especialmente en sectores recientemente pavimentados y en aquellos donde la cartelería fue dañada o sustraída.
Respecto al costo que representa esta tarea, desde el área explicaron que no es posible establecer un valor por cada cartel, ya que los materiales se adquieren por cantidad. Chapas, postes de madera o caños de aluminio son comprados en lotes, y luego el personal municipal confecciona cada señal según las medidas correspondientes. Incluso señalaron que, ante la falta de disponibilidad de algunos materiales, debieron reemplazar postes de aluminio por madera en determinados sectores.
Finalmente, hicieron un llamado a la conciencia ciudadana y al cuidado del espacio público. «Destruir una señal demuestra una falta de respeto hacia la propia vida y hacia la de los demás. Pedimos a todos que conozcan las normas de tránsito, las respeten y colaboren cuidando la señalización, porque cada cartel está colocado para prevenir accidentes y proteger a quienes circulan por la ciudad», concluyeron.
