El Servicio Social del Samic de Iguazú: un puente entre la salud y el acceso a derechos

El equipo acompaña a pacientes y familias en situaciones de vulnerabilidad, interviene en casos de salud mental, niñez, identidad y acceso a beneficios sociales, además de enfrentar el desafío de la creciente digitalización de los trámites y la falta de recursos para personas en situación de calle.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Detrás de cada consulta médica existe muchas veces una realidad social que condiciona el acceso a la salud. En el Hospital SAMIC de Iguazú, el Servicio Social cumple un rol fundamental para que los pacientes no solo reciban atención médica, sino también el acompañamiento necesario para sostener sus tratamientos y acceder a los derechos que les corresponden.

Su trabajo abarca desde la orientación a familias en situación de vulnerabilidad hasta el seguimiento de pacientes con enfermedades crónicas o de salud mental, la intervención en casos de niñez y la articulación con distintos organismos del Estado.

Uno de los principales desafíos que enfrenta el equipo en la actualidad es la digitalización de los trámites. Cada vez más gestiones, como solicitar turnos, consultar el estado de una pensión no contributiva o acceder a beneficios sociales, requieren el uso de teléfonos celulares, aplicaciones, correos electrónicos y plataformas digitales.

Sin embargo, muchas de las personas que llegan al hospital no cuentan con los conocimientos necesarios para realizar estos procedimientos o atraviesan situaciones de vulnerabilidad que dificultan el acceso a estas herramientas.

«Hay personas que necesitan ayuda desde crear un correo electrónico hasta descargar Mi Argentina o Mi ANSES. En Iguazú no contamos con un Punto Digital donde puedan recibir esa asistencia, entonces tratamos de hacerlo nosotras en la medida de lo posible, pero la demanda es muy alta«, explicó a LaVozDeCataratas, Daniela Ledesma, responsable del área.

Salud mental: acompañamiento para evitar recaídas

Una parte importante del trabajo está vinculada a Salud Mental. Allí, las trabajadoras sociales realizan la primera contención, brindan escucha activa y desarrollan tareas de psicoeducación para que tanto el paciente como su familia comprendan la importancia de sostener el tratamiento.

Las intervenciones se realizan de manera conjunta con los servicios de Psicología y Psiquiatría, especialmente en pacientes con esquizofrenia, patologías duales, consumo problemático de sustancias o que atravesaron episodios de brotes psicóticos.

Además, por pedido de médicos y profesionales de distintas especialidades, realizan el seguimiento de aquellos pacientes que dejan de asistir a sus controles para favorecer su regreso al sistema de salud y evitar nuevas internaciones.

«La atención está centrada en el paciente. Buscamos evitar los reingresos, pero también que continúe con sus consultas y tratamientos», señalaron.

Intervenciones en niñez y protección de derechos

El Servicio Social también trabaja estrechamente con Pediatría. Cuando los profesionales detectan indicadores de abuso, maltrato o alguna situación de vulneración de derechos, intervienen mediante entrevistas con las familias y articulan con los organismos competentes para solicitar las medidas de protección correspondientes.

Asimismo, realizan evaluaciones socioeconómicas, seguimiento de los casos y articulaciones con diferentes instituciones para garantizar el acceso a programas y derechos de niños, niñas y adolescentes.

Otra de las tareas cotidianas consiste en evaluar las condiciones sociales antes del alta hospitalaria. El equipo analiza dónde vivirá el paciente, con quién convivirá y si cuenta con las condiciones necesarias para continuar su recuperación fuera del hospital. Cuando es necesario, coordinan acciones con obras sociales y otros organismos para garantizar la continuidad del tratamiento y disminuir el riesgo de nuevas internaciones.

Las profesionales también acompañan a familias con bajos niveles de alfabetización o dificultades para comprender indicaciones médicas.

En esos casos explican diagnósticos, tratamientos, controles y los pasos a seguir. Aunque ya no gestionan turnos médicos, orientan a los pacientes sobre cómo solicitarlos, tanto de manera presencial como mediante las plataformas digitales disponibles.

Otra función importante está relacionada con la identidad de los pacientes. Muchas personas concurren al hospital sin su Documento Nacional de Identidad o con datos desactualizados, por lo que el Servicio Social trabaja en conjunto con el Registro de las Personas para verificar identidades y orientar sobre la actualización de documentación. También promueven el uso de la aplicación Mi Argentina, que permite contar con el DNI digital y facilita el acceso a diversos trámites y prestaciones.

La situación de calle, un problema sin respuesta local

Entre las limitaciones más importantes que enfrenta el equipo se encuentra la falta de un espacio para alojar a personas en situación de calle.

Si bien el hospital brinda la atención médica necesaria, una vez otorgada el alta no existe en Puerto Iguazú un lugar donde estas personas puedan permanecer de manera transitoria. «Se hace la atención médica que necesita el paciente y después tiene que volver a la calle porque realmente no contamos con otro lugar«, lamentaron.

Para el equipo de Servicio Social, el trabajo cotidiano demuestra que la salud no depende únicamente de una consulta médica. La realidad social, económica y familiar de cada paciente influye directamente en la posibilidad de sostener un tratamiento, acceder a un beneficio o simplemente ejercer sus derechos, convirtiendo al área en un eslabón indispensable dentro del sistema sanitario.