Iguazú (LaVozDeCataratas) Cáritas Diocesana continúa fortaleciendo su tarea social en Iguazú a través de una red de 10 merenderos comunitarios, que desde la pandemia brindan contención alimentaria y espacios de formación para niños y familias de distintos barrios de la ciudad.
Los merenderos funcionan en Belén, Villa Nueva, Primero de Mayo, 2000 Hectáreas, Barrio Hermoso, entre otros sectores, y atienden a un promedio de 35 a 40 niños por espacio, aunque la cantidad varía según cada comunidad.
Los alimentos básicos, como leche, harina y aceite, son provistos por el programa Alimentar Comunidades, mientras que Cáritas aporta el acondicionamiento de los espacios, los utensilios de cocina, los elementos de limpieza y coordina el trabajo de los voluntarios encargados de preparar la merienda.
Cada merendero administra sus compras mediante un sistema de tarjeta de débito, lo que permite a cada espacio organizar la adquisición de los insumos necesarios según sus necesidades. Además de garantizar una merienda diaria para los niños, estos centros comunitarios también desarrollan talleres de formación y capacitación, entre ellos cursos de corte y confección, artesanías y elaboración de productos con materiales reciclados, con el objetivo de generar herramientas que contribuyan al desarrollo de las familias.
En toda la diócesis, la red de merenderos de Cáritas alcanza a alrededor de 3.500 niños, consolidándose como uno de los principales dispositivos de asistencia y promoción social que la institución mantiene gracias al compromiso de sus voluntarios y al acompañamiento de programas estatales.

