El héroe de Iguazú que cruzó fronteras para salvar vidas fue condecorado en Venezuela

Tras integrar el despliegue internacional USAR ARG-12 en las zonas devastadas por los terremotos que sacudieron a Venezuela, Alejandro Ravelli fue distinguido con la Medalla "Héroe de Venezuela" en su Segunda Clase, un reconocimiento otorgado por el Gobierno venezolano a quienes demostraron entrega, nobleza y heroísmo durante las tareas de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria.

Iguazú (LaVozDeCataratas) No buscó reconocimientos. Viajó porque alguien necesitaba ayuda. Como lo hizo tantas veces desde que eligió ser bombero. Pero esta vez, el compromiso de Walter Alejandro Ravelli, nacido y formado en  Iguazú, trascendió las fronteras y recibió uno de los mayores honores que puede obtener un rescatista.

Tras integrar el despliegue internacional USAR ARG-12 en las zonas devastadas por los terremotos que sacudieron a Venezuela, Ravelli fue distinguido con la Medalla «Héroe de Venezuela» en su Segunda Clase, un reconocimiento otorgado por el Gobierno venezolano a quienes demostraron entrega, nobleza y heroísmo durante las tareas de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria.

En el diploma que recibió puede leerse una frase que resume el espíritu de quienes integran este tipo de misiones: «Máximo reconocimiento de la Nación a la entrega, nobleza y heroísmo de quienes, desafiando toda dificultad, consagran su labor a la asistencia y ayuda humanitaria.»

Lejos de hablar de medallas, Ravelli eligió compartir lo que sintió al regresar de la misión.

«Compartir, cuidar, ayudar… dirigir a tu equipo. El honor de trabajar en representación de nuestra bandera es el orgullo más grande al que un bombero puede aspirar. Y haberlo hecho junto a estos nobles y destacables hombres potencia esa experiencia un millón de veces. Abrazo profundamente al pueblo venezolano y agradezco de corazón a todos los que hicieron posible esta misión.»

Semanas antes de partir, La Voz de Cataratas contó su historia. La de un joven que comenzó su vocación entre las guardias del Cuartel de Bomberos Voluntarios de  Iguazú, donde aprendió que el uniforme no distingue idiomas, banderas ni fronteras cuando hay una vida en riesgo. Con el tiempo, esa formación lo llevó a integrar la Policía Federal Argentina, especializándose en búsqueda y rescate urbano (USAR), incendios forestales, rescate acuático y operaciones de alta complejidad.

 

Cuando los terremotos golpearon a Venezuela, Argentina envió un contingente de especialistas en emergencias. Entre ellos estaba Ravelli, representando no solo al país, sino también a la ciudad donde nació su vocación de servicio.

Para  Iguazú, la condecoración tiene un significado especial. Porque detrás de esa medalla no hay un héroe de película. Hay un bombero que alguna vez hizo guardias en el cuartel local, que se capacitó durante años y que entendió que el verdadero valor del uniforme está en tender una mano cuando todo parece perdido.

Hoy, esa historia de esfuerzo, solidaridad y servicio tiene una medalla. Pero, sobre todo, tiene el reconocimiento de una comunidad que sabe que, cuando hizo falta, un iguazuense estuvo allí, del otro lado de la frontera, ayudando a salvar vidas.