
Por Argentina participan representantes de la Dirección General de Aduanas (DGA/ARCA), Dirección Nacional de Migraciones, Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y SENASA, además de otros organismos y sectores relacionados con la actividad fronteriza.
Un solo espacio para controles que hoy se hacen por separado
Uno de los principales puntos en análisis es la posibilidad de que procedimientos aduaneros argentinos y brasileños funcionen de manera integrada en el nuevo Puerto Seco de Foz do Iguaçu.
El cambio permitiría concentrar en un mismo espacio controles que actualmente se realizan de manera separada a ambos lados de la frontera.
La intención es evitar la duplicación de procedimientos, acelerar la liberación de cargas y disminuir tiempos y costos logísticos para transportistas, exportadores e importadores que utilizan diariamente este corredor internacional.
El esquema también prevé profundizar el intercambio de información entre los organismos de ambos países y trabajar con sistemas de análisis de riesgo. Esto permitiría agilizar las operaciones consideradas de menor riesgo y concentrar las fiscalizaciones sobre aquellas que requieran controles más exhaustivos.
También analizan el tránsito de personas
La integración no se limita al transporte de mercaderías. Durante las reuniones también se analiza una mayor coordinación de los controles relacionados con el movimiento de personas entre Argentina y Brasil.
El objetivo es encontrar mecanismos que permitan hacer más fluida la circulación fronteriza sin resignar los controles de seguridad, un punto particularmente sensible para una región con un intenso movimiento diario de residentes, trabajadores, turistas y transportistas.
Para Puerto Iguazú y toda la Triple Frontera, el proyecto adquiere especial relevancia por el volumen de personas y cargas que circulan entre Argentina, Brasil y Paraguay, y por el papel estratégico que tiene el corredor para el comercio y el turismo regional.

Las nuevas instalaciones, previstas para diciembre
Las conversaciones se producen mientras Brasil avanza con una importante renovación de su infraestructura fronteriza.
Está previsto que en diciembre de 2026 entren en funcionamiento las nuevas estructuras del Puerto Seco de Foz do Iguaçu y de la Aduana ubicada en la cabecera brasileña de la conexión internacional Tancredo Neves.
La construcción de estas instalaciones abre la posibilidad de diseñar desde el inicio espacios destinados al trabajo conjunto de los organismos, incorporando tecnología, intercambio de datos y nuevos sistemas de fiscalización.
La reunión bilateral forma parte de la agenda del Subcomité Técnico de Controles y Operaciones Fronterizas y del Comité Técnico N° 2 de Asuntos Aduaneros y Facilitación del Comercio del Mercosur, con participación de representantes de los sectores público y privado.
Las conversaciones continuarán hasta este viernes 14 de agosto, con la mirada puesta en definir cómo podría implementarse un modelo de frontera integrada entre Argentina y Brasil que reduzca burocracia y tiempos sin perder capacidad de control.
