Iguazú (LaVozDeCataratas) Hay trabajos que trascienden las funciones habituales y terminan formando parte de la vida cotidiana de una comunidad. Es el caso de Miguel Troche, instructor de Gimnasia Comunitaria, quien lleva cerca de dos décadas promoviendo la actividad física, la recreación y los hábitos saludables entre vecinos de diferentes edades. En el marco del Día del Empleado Municipal, que se celebra cada 8 de noviembre, repasó su trayectoria y el vínculo que construyó con cientos de personas a través de una propuesta que continúa vigente.
En diálogo con LaVozDeCataratas, Troche recordó que sus primeros pasos estuvieron marcados por el desafío de acercar la gimnasia a una población que todavía no estaba familiarizada con las actividades físicas grupales y al aire libre. El programa, inspirado en una experiencia que conoció en Brasil, comenzó a desarrollarse en Iguazú alrededor de 2006 y posteriormente se incorporó al trabajo municipal.
«Lo que más costó fue sacar a la gente a realizar actividad física al aire libre. En aquella época no había tanta información sobre la importancia de moverse y los beneficios que tiene para la salud como existe actualmente», explicó.
Durante los primeros años, la iniciativa recorrió distintos sectores de la ciudad, entre ellos los barrios 1° de Mayo, Santa Rosa y Primavera, además de otros espacios comunitarios donde se organizaban encuentros para incentivar a los vecinos a incorporar el ejercicio a sus rutinas.
Con el paso del tiempo, aquella propuesta que comenzó con pocos participantes fue creciendo y sumando personas de diferentes edades, muchas de las cuales encontraron en las clases no solamente una oportunidad para mejorar su condición física, sino también un espacio de rereación, encuentro y acompañamiento.
Una actividad que une generaciones
Uno de los aspectos que más emociona al instructor es comprobar cómo el programa logró mantenerse a lo largo de los años y convertirse en una tradición para numerosas familias.
«Hay gente que está desde el primer día, cuando comenzamos en la Liga Regional de Fútbol. Son casi 20 años juntos. Algunos empezaron a venir y después trajeron a sus hijos, y hoy están participando con sus nietos. Ya tenemos tres generaciones haciendo gimnasia con nosotros«, relató.
Troche destacó que muchas personas se acercaron inicialmente por recomendaciones médicas, problemas de movilidad, sobrepeso o la necesidad de incorporar hábitos más saludables. Con el tiempo, comenzaron a percibir mejoras en su bienestar físico y emocional.
«Lo que más feliz me hace es cuando vienen y me cuentan que se sienten mejor, que tienen más movimiento, que están más contentos. Hay personas que esperan el horario de las clases porque saben que también vienen a divertirse«, expresó.
Para el instructor, el objetivo del programa nunca estuvo limitado exclusivamente al ejercicio. La recreación, el compañerismo y la posibilidad de dejar de lado por un momento las preocupaciones cotidianas forman parte esencial de cada encuentro.
«Trato de que, mientras estamos moviendo el cuerpo, también podamos recrear un poco la cabeza. Que la gente se olvide de los problemas del día a día y tenga su momento para disfrutar», señaló.
De la gimnasia comunitaria a las campañas de concientización

A lo largo de su trayectoria, Troche también participó en iniciativas vinculadas con la prevención y la promoción de la salud. Entre ellas recordó los comienzos de las caminatas de concientización sobre el cáncer de mama, que dieron origen a actividades como el denominado Abrazo al Hospital.
Según relató, las primeras convocatorias se realizaban con grupos que caminaban portando la bandera rosa hasta el hospital. Posteriormente comenzaron a sumarse otras instituciones, organizaciones y trabajadores de la salud, ampliando el alcance de la propuesta.
En los últimos años, su labor también se extendió especialmente a los adultos mayores, con actividades destinadas a favorecer la movilidad, la integración y la recreación.
En ese contexto, destacó la participación de una delegación de Iguazú en el primer encuentro de la tercera edad de las Tres Fronteras, realizado en Brasil, una experiencia que calificó como muy positiva por la oportunidad de compartir actividades con representantes de otras comunidades.
Clases gratuitas en la Costanera y con jubilados
Actualmente, el programa de Gimnasia Comunitaria continúa desarrollándose en la Costanera, donde vecinos de distintas edades participan de encuentros gratuitos los lunes, miércoles y viernes, de 18:30 a 19:30.
Además, Troche trabaja con adultos mayores del Centro de Jubilados los miércoles y viernes por la mañana, también de manera gratuita.

El instructor adelantó que existe la intención de ampliar nuevamente las actividades hacia los barrios durante el próximo año, con el propósito de recuperar aquellos espacios comunitarios que fueron fundamentales durante los comienzos del programa.
En ese sentido, valoró el acompañamiento del municipio y del intendente Claudio Filippa, que permitió sostener la iniciativa durante gran parte de su trayectoria.
La satisfacción de ver crecer a una comunidad
Al reflexionar sobre sus años de trabajo, Troche aseguró que su mayor recompensa no está solamente en la cantidad de personas que participan, sino en los vínculos construidos y en los cambios positivos que observa en quienes asisten a las clases.
«Me siento muy satisfecho. Ver que la gente mejora, que está más feliz, que comparte con otros y que sigue viniendo después de tantos años es algo muy lindo. Ellos también me hacen feliz a mí«, manifestó.
En una fecha dedicada a reconocer la labor de quienes sostienen diariamente los servicios y programas municipales, la historia de Miguel Troche refleja una faceta del trabajo público que se construye desde la cercanía con los vecinos, la constancia y el compromiso.
Casi 20 años después de aquellas primeras clases, la gimnasia comunitaria continúa reuniendo a familias, amigos y generaciones enteras, demostrando que una actividad sencilla, gratuita y compartida puede convertirse en un espacio de pertenencia y bienestar para toda la comunidad.

