Tres niñas denunciaron a un tío por abuso sexual y el acusado sigue libre

“Le tocaba (...) y la amenazaba con que si le contaba a alguien lo que le hacía, la iba a asfixiar y listo”, relató la madre de una niña de 11 años que habría sido víctima de abuso sexual a manos de un tío, quien además es su padrino.

Iguazú (LaVozDeCataratas) La denuncia fue radicada el pasado miércoles ante la Comisaría de la Mujer de Oberá, aunque los hechos se habrían registrado en la localidad de Colonia Alberdi.

Por la gravedad del caso y el parentesco entre la presunta víctima y el sospechoso, el hecho generó un cimbronazo en la familia y derivó en otras dos denuncias contra el mismo individuo.

Estas últimas se concretaron ayer, también ante la Comisaría de la Mujer de Oberá, por parte de una mujer de 41 años y un hombre de 46, progenitores de una chica 15 y otra de 16, respectivamente.Las citadas son primas de la nena de 11 años, cuya madre radicó la primera denuncia, al tiempo que las tres menores apuntaron contra el mismo tío, identificado como S. M. P. (la identidad completa se preserva para no revictimizar a las denunciantes), quien al cierre de esta edición permanecía en libertad.

La madre de la niña más pequeña dio detalles de un caso que conmociona a la comunidad de Alberdi, donde prácticamente todos se conocen y se cruzan a diario, lo que amplifica el impacto de un hecho de tales características. “Toda la familia está muy afectada con todo esto. En realidad tardé varios meses en hacer la denuncia porque sabía el impacto que iba a tener, pero ante todo está mi hija y necesitamos que se haga justicia. Por otra parte, nunca imaginé que sus primas también fueran víctimas de la misma persona. Es todo un horror”, graficó la mujer.

Juego macabro

Visiblemente angustiada, explicó que el sospechoso es el marido de la hermana de su esposo. Además, es el padrino de su hija. La denunciante y su marido tienen cuatro hijos, tres varones y la nena, que es la más chica. “Somos una familia normal, con padres trabajadores y presentes. Mi nena es una excelente alumna, dedicada en todo lo que hace y muy inocente. Con 11 años ni tiene celular y la llevamos y buscamos de todas sus actividades. Por eso lo que le hizo ese generado no tiene nombre. No tiene perdón de Dios”, subrayó entre lágrimas.

Consultada al respecto, comentó que a mediados de septiembre del año pasado la menor se acercó y le preguntó si le podía contar algo sin que se enojara, lo que la sobresaltó. “No quiero que sufras, mami -me dijo-, y ahí se me erizó la piel. Le respondí que no se preocupe, que me podía contar lo que fuera. Ahí se animó y me dijo que S. abusó de ella. Fue como un desahogo porque empezó a llorar. Era un mar de lágrimas, pobrecita”, rememoró.

Para la mujer fue un impacto brutal e inesperado, pero sacó fuerzas de donde no tenía y le preguntó a la nena las circunstancias de los hechos. Según consta en la denuncia, los abusos habrían comenzado cuando la menor tenía entre 6 y 7 años y se concretaron en fiestas y eventos familiares.

Al respecto, señaló que su cuñado “siempre jugaba mucho con los chicos en los cumpleaños y fiestas familiares, pero nunca imaginé que tenía otras intenciones. Mi hija contó que él le decía para jugar a la mancha escondida con la luz apagada y ahí aprovechaba para manosearla. Le tocaba sus partes íntimas, le besaba el cuello y le acariciaba la panza. Contó que fueron muchas veces, cada vez que podía estar un ratito solo con ella”.

Amenaza de muerte

Incluso, mencionó que el primer abuso se habría concretado en el cumpleaños de su hija, lo que grafica lo macabro del caso denunciado.

En tanto, señaló que la pequeña le contó que su tío también la habría amenazado de muerte, como explicitó en la denuncia radicada el miércoles pasado. “Le tocaba (…). Y la amenazaba con que si le contaba a alguien lo que le hacía, la iba a asfixiar y listo”, precisó ahogando el llanto con esfuerzo.

Si bien la nena le contó lo sucedido a mediados de septiembre del año pasado, la progenitora guardó el secreto durante varios meses, consciente del impacto que una denuncia por abuso sexual generaría en el seno de la familia.

“La mujer de él, que es la hermana de mi marido, estaba embarazada y en octubre falleció mi suegra. Por eso hasta dudé en denunciar, todo para no romper los vínculos familiares. En noviembre le conté a mi marido y quedó destruido, entonces no sabía qué hacer. Al mismo tiempo mi nena cambió su carácter, tiene pesadillas y está afectada, como que necesita que se haga justicia. Entonces con mi marido decidimos denunciar y la semana pasada lo hicimos”, detalló.

En ese sentido, puntualizó que optaron por denunciar el hecho ante la Comisaría de la Mujer de Oberá porque “en Alberdi todos se conocen, hay mucho amiguismo y no queremos que cajoneen la causa”. Enseguida, el resto de la familia tomó conocimiento de la situación y otras dos menores, primas de la primera, rompieron el silencio y denunciaron al mismo individuo.

Por lo que pudo averiguar este matutino, los tres casos serían prácticamente calcados. Además, las tres menores son sobrinas políticas del sospechoso, ya que pertenecen a la familia sanguínea de su esposa.

Denuncian aprietes
Además del parentesco entre las partes, todos los implicados residen en Alberdi, tanto el sospechoso como sus tres sobrinas de 11, 15 y 16 años. Al respecto, el padre de la chica de 16 mencionó que en los últimos días recibieron mensajes intimidatorios por parte del acusado y su esposa, quien es hermana del denunciante.

“En Alberdi la gente tiene miedo de denunciar porque hay muchos aprietes. Los que tienen contactos con el poder local hacen lo que quieren y eso no puede ser. Mi hermana (la esposa del sospechoso) es empleada de un organismo del Estado y estuvo mandando mensajes diciendo que ellos son intocables. Una locura. Incluso mi ex, la mamá de mi hija que fue abusada, no quería que haga la denuncia. Es eso encubrimiento. Le metió miedo a la propia hija, y eso que es docente”, lamentó.

Con relación a la primera denuncia contra S. M. P., la madre de la víctima indicó que el próximo lunes tienen turno para la evaluación del Cuerpo Médico Forense.

Posteriormente, se designará fecha para la realización de la Cámara Gesell, considerada una prueba clave en delitos contra la integridad sexual de menores. Interviene el Juzgado de Instrucción Dos de Oberá.

Claves del caso
Primera denuncia. La primera denuncia fue radicada por la madre de una niña de 11 años. La menor contó que su tío abusaba de ella desde los 6 o 7 años. Los hechos se daban en fiestas familiares. Más víctimas. La situación generó un cimbronazo en la familia y los padres de otras dos primas (de 15 y 16 años) de la primera víctima radicaron dos denuncias más. Los hechos serían calcados.

Medidas. Los hechos fueron denunciados en la Comisaría de la Mujer de Oberá e interviene el Juzgado de Instrucción Dos local. Examen médico y cámara Gesell, lo que se viene.