El lado oscuro de TikTok: la alarmante advertencia de Amnistía Internacional sobre su uso en Argentina

TikTok es una de las redes sociales con mayor crecimiento en la historia de internet. En pocos años, llegó a pasar los mil millones de usuarios y, en Argentina, más de 16 millones de mayores de 18 años tienen una cuenta. Pero detrás de la inmensa cantidad de videos que se pierden en un scroll infinito, hay un diseño preocupante: Amnistía Internacional presentó una serie de advertencias que levantan algunas banderas rojas sobre el uso intensivo de esta aplicación.

Además de recolectar una enorme cantidad de información de usuarios, a través de un modelo extractivo tech exacerbado, TikTok “puede ser un espacio tóxico y adictivo para niños, niñas y jóvenes que puede influir en su autoimagen, su salud mental y su bienestar, y donde corren el peligro de caer en espirales de contenidos desencadenantes de depresión y autolesiones”, advierte la organización.

El impacto de TikTok en jóvenes es muy grande: según datos de la compañía, de sus 1092 millones de usuarios mensuales activos a abril de 2023, el 71% era menor de 35 años (38,5% era menor de 25 años, mientras que el 32,5% restante pertenece a la franja de 25 a 34 años), de los cuales 53,4% son mujeres y el 46,6% son varones.

Amnistía Internacional presentó un informe de 84 páginas en el que marca ciertas advertencias sobre el uso de la app en Argentina, con la privacidad y la salud mental como principales ejes. A partir de un método etnográfico -es decir, tomando como fuente a usuarios de entre 13 y 25 años-, la organización sacó algunas conclusiones que explican el fenómeno TikTok y a la vez levantan ciertas preocupaciones.

Fue el viernes pasado, en el barrio porteño de Villa Crespo, ante especialistas, periodistas, académicos e interesados en tecnología y redes sociales. Entre ellos estaba Martín Becerra, investigador principal en Conicet y profesor de la Universidad Nacional de Quilmes y la Universidad de Buenos Aires.

La empresa registra datos dentro y fuera de TikTok. Dentro de la plataforma, a través de lo más obvio que son los videos vistos, el tiempo de exposición, las reacciones (comentarios, guardado, etc.), así como otras variables como los géneros y temáticas, palabras clave buscadas u operadas”, explicó Becerra.

“Fuera de la plataforma a través del acceso a geolocalización (incluso si el teléfono la tiene desactivada o si el usuario no lo autoriza explícitamente), lo que comprende la ubicación basada en tarjeta SIM o dirección IP, contactos, compras y transacciones, búsquedas externas y otros datos personales”, agregó.

Pero una de las cuestiones más llamativas es que el “espionaje” que hace TikTok del dispositivo no puede ser desactivado: “TikTok reconoce el resto de aplicaciones instaladas en un dispositivo móvil y accede a datos del sistema operativo Android e iOS. También puede leer mensajes de correo electrónico y de aplicaciones que no encriptan end to end los mismos. La extracción de datos de la plataforma no puede desactivarse”, suma. Esto es mucho más normal de lo que se cree: muchas apps reconocen el ecosistema de programas en el que están operando.

Fuente: Clarín

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