Día del médico: la Dra. Osivka y su amor por la neurología, más de 16 años de servicio en Iguazú

"El Hospital de Iguazú es mi segunda casa, agradezco a todo el personal del hospital: a los profesionales, a las enfermeras, al equipo de administración, al personal de limpieza, y a todos quienes han formado parte de esta institución a lo largo de los años dejando sus huellas, quiero destacar el ejemplo de la Dra. Marta Schwarz, conocida como "El Ángel de la Selva", quienes estuvimos en este hospital parece que absorbimos la caridad humana de esta gran mujer."

Iguazú (LaVozDeCataratas) La Dra. Silvia Osivka, Neurologa de adultos, una profesional de la salud profundamente comprometida con su labor, celebra más de 16 años de trayectoria en  Iguazú, donde su amor por la neurología ha marcado su vida. Comenzó a viajar desde Eldorado a Iguazú en 2008, y desde entonces no ha dejado de asistir, primero en el hospital local bajo la dirección del Dr. Roberto Arévalo. A partir de 2010, al asumir el cargo de vice directora del hospital, su presencia en la ciudad se hizo aún más constante.

«Siempre digo que mi profesión tiene la misma importancia que mi familia. Es un amor tan grande que ocupa un lugar privilegiado en mi vida», afirmó la Dra. Osivka, quien se graduó hace casi 50 años en la Universidad Nacional de La Plata, donde comenzó su camino en la medicina. En su familia, tres primas decidieron seguir el mismo camino profesional, algo que agradecen enormemente al sacrificio de sus padres y familiares.

Con una vasta experiencia en el ámbito de la salud pública, la Dra. Osivka ha sido testigo de la evolución del hospital de Iguazú, desde los días en que no existía el hospital nuevo hasta su consolidación actual. “El hospital siempre ha sido la base de todo; es el lugar donde realmente ocurre la atención vital”, destacó. Además, recordó el apoyo de la comunidad local y empresas privadas, como los hoteles y la cooperadora del Hospital, que contribuyeron con donaciones y colaboraron en la compra de ambulancias e instrumental médico.

Pese a su edad, la Dra. Osivka sigue trabajando con la misma dedicación. “Aunque pronto cumpliré  76 años, seguiré trabajando hasta que mi salud y mi capacidad mental lo permitan y mi salud me acompañe. Mi objetivo es seguir ayudando a los pacientes, que son mi prioridad”, aseguró. Cada viernes, continúa viendo entre 20 y 25 pacientes, con el mismo amor y compromiso que al principio de su carrera. Por la tarde atiende en una clínica. Además, subraya la importancia del trabajo en equipo y la colaboración entre profesionales en el hospital.

El cariño y respeto que ha ganado de sus pacientes es evidente, muchos de los cuales la consideran parte de sus vidas. «He atendido a abuelos, hijos y ahora a nietos. La gente me invita a sus casas, me considera parte de su familia», compartió la Dra. Osivka, quien también mencionó las amistades que ha forjado en Iguazú, como Nidia Santacruz en sus inicios y mis hermanas de la vida Fabiana Garrido, Marta Maciel, Isabel Morel .

Para ella, la medicina es mucho más que una profesión: “Curamos el alma y el cuerpo. Cada día que paso con mis pacientes me reafirma la importancia de mi vocación”, expresó. A lo largo de su carrera, la Dra. Osivka ha sido testigo de momentos importantes en la vida de sus pacientes, como participar de eventos familiares de sus amigos y pacientes.

Su amor por la salud pública y el compromiso con la comunidad son inquebrantables. A pesar de los desafíos, la Dra. Osivka continúa trabajando con pasión por la neurología, destacándose como una referente en su campo y un ejemplo de dedicación y amor por la profesión.

«Mi sueño es ver a Iguazú crecer y desarrollarse, brindando mejores servicios a su población, atendiendo las necesidades básicas, gestionando el arreglo de las calles y superando prácticas como el clientelismo. Aspiro a que la ciudad logre una mayor conexión, mejores oportunidades y una calidad de vida digna para todos sus habitantes, seguiré visitando Iguazú porque amo lo que hago» concluyó