Midas y Atenas: Como es el riguroso entrenamiento que tienen los Bomberos K9

La Unidad Canina realiza rutinas de obediencia, rastreo y trabajos en campo en distintas zonas de Iguazú. Los perros entrenan todos los días para mejorar su desempeño en operativos de búsqueda de personas.

Iguazú (LaVozDeCataratas) La Unidad Canina de Bomberos está integrado por un bombero encargado, dos canes operativos, dos guías y dos figurantes, quienes cumplen un rol clave en la formación de los binomios de búsqueda.

Según explicaron a LaVozdeCataratas ante la activación del protocolo por una persona extraviada, se conforma un equipo especializado que incluye al binomio de búsqueda —guía y perro—, un asistente encargado de la cartografía y organización de cuadrantes, un integrante del grupo GERSI para el manejo de cuerdas en terrenos complejos, personal de socorrismo para la asistencia sanitaria y un chofer del Parque Automotor para el traslado de la dotación.

“Este trabajo coordinado permite una respuesta eficiente, segura y profesional ante situaciones de búsqueda de personas, adaptándose a las características del terreno y la complejidad de cada intervención”, indicó a LaVozdeCataratas el Cabo Primero Fernando Bento, responsable de la Unidad.

En cuanto a los canes, uno de ellos ya se encuentra en condiciones operativas a nivel internacional, aunque aún resta completar el proceso de certificación en Argentina.

Midas, si bien lo tenemos operativo ante entes internacionales con la empresa privada TacticalDog Py o con Luis Marín de la Policía Nacional de Colombia, nos falta el aval del Ministerio de Seguridad”, señalaron. Para ello, explicaron que deberán rendir un examen de obediencia y búsqueda habilitado por la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios.

En paralelo, el equipo trabaja en la formación de Atenas, la cachorra cuyo nombre fue elegido por la comunidad y a quien «estamos preparando para rastro específico”, comentó Bento.

El entrenamiento de los perros sigue una rutina diaria estricta, ya que, “ al igual que nosotros, son animales de hábitos”. La jornada comienza a las 6 con paseo sanitario y alimentación; a las 7 realizan caminatas y recreación; a las 10 se desarrollan prácticas de obediencia y juego; y a las 16:30 se llevan adelante los entrenamientos de especialidad. La jornada cierra a las 23 con la última alimentación y paseo sanitario.

Además, los martes y jueves, entre las 7:30 y las 11, se realizan prácticas en campo, generalmente en el Santuario o en la zona de las 600 hectáreas. En algunas ocasiones también entrenan en instalaciones facilitadas por la Escuela de Monte del Ejército Argentino o el Parque Nacional Iguazú.

Por otra parte, desde la Unidad Canina destacaron la importancia del rol de los figurantes durante los entrenamientos y convocaron a personas que deseen colaborar simulando situaciones de extravío.

“Necesitamos colaboradores que hagan el papel de víctima, que simulen estar extraviados en el monte misionero”, explicaron.

Quienes participen deben estar habituados a la flora y fauna de la región, tener afinidad con los perros y estar dispuestos a permanecer entre 30 y 60 minutos en el monte, teniendo en cuenta los riesgos propios del entorno.

“Pueden pasar desde un esguince por pisar mal hasta cruzarte con alguna víbora o araña venenosa”, advirtieron.

Desde la unidad señalaron que en experiencias anteriores hubo interesados que no pudieron adaptarse a las condiciones del entrenamiento, ya sea por los horarios o por las exigencias del trabajo en el monte. Aun así, remarcaron que continúan apostando a la capacitación constante y al fortalecimiento del equipo para estar preparados cuando la comunidad lo necesite.