Trastorno bipolar: las claves para entender cuando «no es solo un mal día»

“Se reconoce por la alternancia entre episodios de depresión y episodios de manía o hipomanía, donde la persona puede presentar euforia, irritabilidad, poca necesidad de dormir o conductas impulsivas. Muchas veces se subestiman estos síntomas porque se los asocia con ‘etapas’ o rasgos de personalidad”, explicó la psicóloga Luciana Salvador dijo a LaVozDeCataratas.

Iguazú (LaVozDeCataratas) En el marco del Día Mundial del Trastorno Bipolar, la psicóloga Luciana Salvador explicó cómo se manifiesta esta enfermedad, por qué suele diagnosticarse tarde y cuál es la realidad en Iguazú.

El trastorno bipolar es una enfermedad de salud mental que muchas veces se confunde con cambios emocionales cotidianos. Sin embargo, detrás de esas variaciones existen cuadros clínicos que requieren diagnóstico y tratamiento.

Se reconoce por la alternancia entre episodios de depresión y episodios de manía o hipomanía, donde la persona puede presentar euforia, irritabilidad, poca necesidad de dormir o conductas impulsivas. Muchas veces se subestiman estos síntomas porque se los asocia con ‘etapas’ o rasgos de personalidad”, explicó la psicóloga Luciana Salvador dijo a LaVozDeCataratas.

En ese sentido, remarcó que no es lo mismo un cambio de ánimo habitual que un cuadro bipolar: “Todos podemos tener días buenos o malos, pero en el trastorno bipolar los cambios son intensos, prolongados y afectan la vida diaria, el trabajo, los vínculos”.

Diagnóstico y tratamiento

Según detalló, uno de los principales problemas es que el diagnóstico puede tardar años, ya que muchas personas consultan inicialmente por depresión sin identificar los episodios de manía.

El tratamiento farmacológico es fundamental y debe estar acompañado por terapia psicológica. Cuando se abandona la medicación, aumenta el riesgo de recaídas y descompensaciones”, advirtió.

Aun así, llevó tranquilidad: “Con tratamiento adecuado, la persona puede llevar una vida completamente funcional”.

Riesgos y estigmas

Salvador fue contundente al señalar que sin tratamiento, el trastorno bipolar puede derivar en situaciones de riesgo, tanto para la persona como para su entorno.

“Puede haber conductas impulsivas, problemas económicos, conflictos familiares e incluso riesgo de suicidio en fases depresivas. Por eso es clave abordarlo a tiempo”, indicó.

Además, reconoció que todavía existe estigmatización: “Se sigue asociando la enfermedad con inestabilidad o peligrosidad, y eso dificulta que las personas pidan ayuda”.

La realidad en Iguazú

Consultada sobre la situación local, señaló que sí existen casos en Iguazú y consultas frecuentes relacionadas a trastornos del ánimo.

“Se observa una mayor demanda en salud mental en general. El sistema de salud cuenta con profesionales, pero a veces el acceso al tratamiento sostenido puede ser un desafío, especialmente por cuestiones económicas o de continuidad en la atención”, explicó.

Señales de alerta

La psicóloga recomendó prestar atención a ciertos signos:
Cambios bruscos de ánimo, períodos de euforia excesiva, irritabilidad, insomnio o tristeza profunda que se prolonga en el tiempo son señales para consultar”.

También remarcó la importancia del entorno: “La familia cumple un rol clave en detectar cambios y acompañar sin juzgar”.

Para cerrar, Salvador dejó una reflexión contundente:
Lo primero que hay que entender es que el trastorno bipolar es una enfermedad, no una forma de ser. Tiene tratamiento y pedir ayuda a tiempo puede cambiar la vida de una persona”.

Recordamos que el Samic Iguazú cuenta con un equipo de salud mental.