De Iguazú a Estudiantes: el sueño de Uriel, el joven futbolista que busca llegar a Primera

Con apenas 10 años, Uriel fue fichado por Estudiantes de La Plata tras destacarse en una prueba realizada en Iguazú. Su familia viaja todos los meses para acompañarlo en su formación deportiva, apostando al sueño de verlo algún día en la máxima categoría del fútbol argentino.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Lo que comenzó como una prueba de fútbol en Iguazú en el año 2024 se transformó en una oportunidad única para Uriel Escobar Maldonado, un niño de 10 años que hoy forma parte de las divisiones formativas de Estudiantes de La Plata, jugando en el medio campo como volante.

Según contó su familia, Uriel fue uno de los chicos seleccionados durante una evaluación realizada en la ciudad y luego viajó a La Plata para continuar con nuevas pruebas. Tras superar distintas etapas, exámenes médicos y requisitos administrativos, finalmente quedó fichado el año pasado en el club.

«Fue una prueba que hubo en  Iguazú en 2024. Ahí Uri fue seleccionado para ir a La Plata a una prueba. Fue con varios chicos de Iguazú», relató su madre, Mónica Maldonado a LaVozDeCataratas.

El proceso no fue sencillo. Además de demostrar sus condiciones dentro de la cancha, el joven futbolista tuvo que atravesar distintas evaluaciones antes de convertirse oficialmente en jugador del club. Acompañar el crecimiento deportivo de Uriel implica un importante esfuerzo para toda la familia. Actualmente, viajan una vez por mes a Buenos Aires para que pueda cumplir con los entrenamientos y partidos programados.

«El día a día es complicado porque entrenan casi toda la semana y nosotros, cada vez que viajamos, paramos en Buenos Aires en la casa de mi hermano y desde ahí nos queda una hora y media de viaje si no hay tráfico«, explicó Mónica.

Los traslados se realizan en ocasiones en auto y otras veces en avión, dependiendo de los costos y las posibilidades de la familia. «Es un sacrificio que decidimos tomar por el sueño de Uri«. Para reunir el dinero necesario » hacemos rifas,vendemos pizzas para recaudar para cada viaje, la gente siempre colabora» destacó.

Antes de llegar a Estudiantes, Uriel ya había despertado el interés de importantes instituciones del fútbol argentino. «Ya había sido visto por varios clubes grandes como San Lorenzo, Vélez, Boca y River. Estudiantes lo vio en su mejor momento y lo quiso enseguida. Fue muy loco y emocionante para nosotros», recordó su madre. El pequeño integra la categoría 2016 y es reconocido en  Iguazú por entrenadores, jugadores y clubes locales.

«Es un chico muy tímido, pero un excelente jugador. Es conocido en el pueblo por los profes de otros clubes y chicos. Siempre invitan a Uri a torneos, es muy querido y nosotros estamos orgullosos del hijo que estamos criando», expresó.

La confirmación de que Uriel quedaba fichado en Estudiantes fue un momento inolvidable, al que Mónica definió como: «el más feliz de nuestras vidas como familia. Todos saben que somos muy fanáticos de nuestro hijo», contó emocionada. Mientras continúa su formación deportiva, la meta está clara: seguir creciendo dentro del club y avanzar paso a paso en el camino profesional. «La próxima meta es que Uri se forme en este hermoso club y, si Dios quiere, que llegue a Primera«, concluyó.