Iguazú (LaVozDeCataratas) La Escuela de Educación Especial N° 27 relanzó su bono colaboración con el propósito de recaudar fondos para el mantenimiento de su infraestructura y la adquisición de insumos didácticos. La institución alberga a una matrícula promedio de 75 alumnos, en su mayoría de familias de bajos recursos, por lo que el esfuerzo colectivo resulta determinante para garantizar el desarrollo de sus actividades cotidianas.
Sobre las razones que impulsan este beneficio, el Director de la institución Juan Carlos Robles, explicó a LaVozDeCataratas que lo recaudado permitirá encarar arreglos urgentes en el predio y adquirir insumos para las clases: «El objetivo fue juntar fondos para el mantenimiento del edificio escolar, hay que ir respondiendo, arreglando, mejorando las cuestiones edilicias. Y el otro objetivo también es comprar materiales didácticos para los chicos». En esa línea, agregaron que los números ya están en circulación a través de la propia sede, la labor de los docentes y la ayuda de los alumnos y sus familias.
El establecimiento mantiene un esquema de trabajo distribuido en dos turnos para cubrir la demanda educativa de la zona. Durante la mañana funciona el nivel primario, mientras que por la tarde se desarrollan las alternativas de posprimaria y Atención Integral, las cuales combinan contenidos curriculares con talleres de cocina y artesanías. En este último espacio asisten jóvenes y adultos que en algunos casos superan los 25 años, mientras se continúa trabajando en la reglamentación del egreso para dicha modalidad.
Asimismo, la labor vespertina abarca proyectos de inclusión escolar y tareas de apoyo en articulación con la Escuela N° 778. A través de un equipo psicotécnico y de orientación, se acompaña a estudiantes con diversas necesidades de aprendizaje, tanto propios de la institución como derivados por docentes de escuelas comunes: «Es limitada la cantidad de chicos que podemos ingresar debido a que tenemos los recursos humanos limitados y las horas son limitadas. Entonces tenemos que brindar atención a nuestros alumnos más algunos alumnos que han detectado las docentes de escuela común», detallaron sobre este proyecto de integración que ya lleva más de diez años de vigencia.
Finalmente, desde la comunidad educativa agradecieron el constante respaldo de la sociedad y recordaron que, además de la compra del bono, quienes deseen colaborar pueden hacerlo acercando elementos escolares esenciales. «Este año, a Dios gracias, las maestras hicieron una campaña por el tema de abrigo y consiguieron muy buena cantidad de ropa y zapatillas. Ahora el objetivo era cuadernos, lápices, útiles escolares en general; eso es fundamental», concluyeron, remarcando que el año pasado lo recaudado permitió concretar avances concretos en materia de seguridad, luminarias y cámaras en el edificio.

