Iguazú (LaVozDeCataratas) La reciente muestra de “Artistas Residentes de Iguazú”, volvió a poner en valor el talento que existe en Iguazú. Entre las expositoras se encuentra Silvina Milogis, artista plástica que encontró en la pintura una forma de expresión que la acompaña desde la infancia y que, tras varios años dedicada a otras actividades, volvió a ocupar un lugar central en su vida.
En diálogo con LaVozDeCataratas, recordó que su vínculo con el arte comenzó desde muy pequeña.
«De chica tenía una tía maestra de manualidades que me encantaba lo que hacia. Cada fin de semana volvía con nuevas ideas y eso fue despertando mi interés por el arte. Más adelante estudié Diseño Gráfico y Artes Plásticas. Fueron años muy felices, con grandes profesores y una formación que me marcó para siempre», relató.
Sin embargo, la vida profesional la llevó por otros caminos. Tras formar una familia y desarrollar su actividad vinculada al diseño gráfico, el tiempo para pintar fue quedando relegado.

«Cuando me casé y comencé a trabajar en la gráfica tuve que dedicarme por completo al diseño grafico. Durante mucho tiempo no pude pintar. Después de la pandemia muchas cosas cambiaron, la actividad gráfica fue disminuyendo y empecé a involucrarme más en otras tareas vinculadas al hotel. Fue entonces cuando comencé a realizar cuadros para decorar las habitaciones y ahí volvió a despertar mi mundo artístico», explicó.
Sus obras se caracterizan por una fuerte presencia de texturas y elementos de la naturaleza.
«Trabajo mucho con texturas, acrílicos y óleos. Me gusta experimentar y crear superficies con relieve. Los picaflores son mi fuerte, me encanta pintarlos como al yaguaete. También aparecen flores y mariposas, elementos que forman parte de nuestro entorno y que me inspiran permanentemente», señaló.
Para Milogis, el crecimiento del movimiento artístico local es uno de los aspectos más positivos de los últimos años.
«Me pone muy feliz ver cómo cada vez se suman más artistas. Hay entusiasmo, ganas de compartir y de generar encuentros. Cada exposición nos permite conocernos más y mostrar distintas formas de ver el mundo», destacó.
Si bien reconoce que existen espacios para exhibir obras, considera que todavía hay desafíos pendientes.
«Necesitamos más lugares para exponer. Hay hoteles y espacios privados que podrían abrir más sus puertas al arte local. Tenemos muchísimo talento y una gran diversidad de expresiones, desde pintura hasta esculturas y tallas realmente maravillosas», afirmó.
Consultada sobre qué mensaje les daría a los jóvenes que sienten interés por el arte, fue contundente:
«El arte es una forma maravillosa de expresión. Es una manera de mostrar lo que uno siente y de compartirlo con los demás. Hay que animarse, porque cada obra refleja algo del alma de quien la crea», expresó.
Actualmente, Milogis atraviesa una etapa personal que define como especialmente gratificante.
«Estoy viviendo uno de mis mejores momentos. Tengo más tiempo para dedicarme a lo que me gusta, mis hijos ya son grandes y puedo disfrutar plenamente de esta pasión que siempre estuvo dentro de mí», comentó.
Al momento de imaginar una obra que represente a Iguazú, su mirada se aleja de los paisajes más tradicionales y pone el foco en los pequeños detalles de la selva.
«Para mí no pueden faltar el yaguareté, los picaflores, las mariposas, las flores y el pico de loro. Las Cataratas son nuestra gran maravilla y nuestra carta de presentación al mundo, pero la naturaleza que nos rodea tiene muchísimas otras bellezas que también nos representan», concluyó.
Con cada pincelada, Silvina Milogis busca reflejar esa riqueza natural que distingue a Iguazú y que continúa inspirando a una nueva generación de artistas locales.

