Iguazú (LaVozDeCataratas) Un violento asalto protagonizado por cuatro delincuentes encapuchados y armados terminó con el robo de un importante cargamento de teléfonos celulares de alta gama en la zona baja del barrio Tres Fronteras de Presidente Franco, Paraguay.
El hecho ocurrió el pasado miércoles cuando Sergio, argentino de 44 años y domiciliado en Iguazú, se encontraba descargando dos bultos con teléfonos iPhone junto al estibador Martín.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, los trabajadores fueron sorprendidos por cuatro hombres armados que los amenazaron de muerte y los obligaron a tirarse al suelo. Tras reducir a las víctimas, los delincuentes se apoderaron de las cajas con los dispositivos electrónicos y escaparon rápidamente con rumbo desconocido.
Sin embargo, más allá del millonario robo, la atención de los investigadores y de la opinión pública se centró en la actuación policial posterior al hecho. Según informaron medios paraguayos, la denuncia fue formalizada recién a las 12:55 mediante el Acta N.º 63, varias horas después de ocurrido el atraco.
La demora en la comunicación oficial generó cuestionamientos y reavivó sospechas sobre posibles filtraciones de información o irregularidades, especialmente porque se trata del tercer robo de características similares registrado en una zona históricamente vinculada al movimiento de mercaderías electrónicas.
Además, trascendió que en investigaciones anteriores desarrolladas en el mismo sector, algunos efectivos policiales fueron objeto de pesquisas por presuntos vínculos con organizaciones delictivas. Como resultado de esas actuaciones, un oficial habría sido trasladado a Asunción y un exjefe policial removido a otra dependencia.
Por estas horas, agentes especializados en delitos complejos y representantes del Ministerio Público Fiscal paraguayo trabajan para identificar a los autores del robo y esclarecer las circunstancias que rodearon el hecho.
La investigación continúa abierta y no se descarta que el asalto tenga relación con otros robos similares registrados recientemente en la zona de frontera, donde el tráfico de mercaderías electrónicas continúa siendo uno de los principales focos de atención para las autoridades.

