Iguazú (LaVozDeCataratas) – En el marco de la atención que brinda el Servicio de Hemodiálisis del Hospital de Iguazú, el médico Cristóbal Vento, responsable del área, remarcó la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano de las enfermedades renales, especialmente en pacientes con diabetes e hipertensión arterial, las principales causas de insuficiencia renal crónica.
En diálogo con LaVozDeCataratas, el profesional recordó que el servicio funciona desde enero de 2015 y atiende tanto a pacientes con enfermedad renal crónica como a personas que desarrollan insuficiencia renal aguda en contextos críticos.
«Actualmente estamos atendiendo a 21 pacientes que realizan sesiones de hemodiálisis de cuatro horas, tres veces por semana», explicó Benzo. Los tratamientos se distribuyen en dos grupos: uno concurre los lunes, miércoles y viernes, mientras que el otro lo hace los martes, jueves y sábados.
El especialista señaló que muchos pacientes llegan al servicio en etapas avanzadas de la enfermedad. «La mayoría ingresa por emergencia o derivado desde Clínica Médica. Muy pocos llegan de manera programada, por eso debemos trabajar más en la prevención y el seguimiento de quienes tienen factores de riesgo», indicó.
Benzo explicó que la hemodiálisis reemplaza parte de la función de los riñones mediante un sistema que filtra la sangre a través de un equipo especializado. Para ello se utiliza una fístula arteriovenosa, un acceso creado mediante la unión de una arteria y una vena que permite realizar el tratamiento de manera segura.
La importancia de los controles
El médico recomendó que las personas con antecedentes de diabetes o hipertensión realicen controles periódicos para detectar daños renales en etapas tempranas.
«Después de los 40 años es aconsejable realizar análisis de sangre y orina al menos dos veces por año», afirmó. Además, destacó la importancia del estudio denominado relación albúmina-creatinina en orina, que permite identificar lesiones renales precoces antes de que aparezcan síntomas.
Según explicó, los daños renales suelen manifestarse luego de varios años de evolución de enfermedades como la diabetes o la hipertensión arterial. «Hay que llegar antes para evitar que el paciente termine en una insuficiencia renal crónica avanzada», sostuvo.
Hábitos que ayudan a proteger los riñones
El profesional también advirtió sobre factores que pueden acelerar el deterioro de la función renal, entre ellos el tabaquismo, el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados y la automedicación.
«Los analgésicos, antiinflamatorios e incluso algunos antibióticos pueden afectar la función renal cuando se utilizan sin control médico», alertó.
Finalmente, Benzo recomendó mantener una alimentación saludable, controlar la presión arterial y los niveles de glucosa, realizar actividad física y consultar periódicamente al médico, especialmente cuando existen antecedentes familiares de enfermedades renales.
«Si hay familiares que ya han necesitado diálisis, los controles deben ser aún más frecuentes para detectar cualquier alteración a tiempo», concluyó.

