Iguazú (LaVozDeCataratas) En el marco del Día del Auxiliar de Enfermería, desde el Hospital Samic de Iguazú destacaron el proceso de profesionalización que transformó la formación del personal de enfermería en Misiones y permitió que la mayoría de los auxiliares pasaran a desempeñarse como técnicos matriculados.
La Jefa del servicio de Enfermería, Sandra Sanabria explicó a LaVozDeCataratas que actualmente la figura del auxiliar de enfermería ya no es parte de la formación vigente en la provincia y que solo permanecen en actividad quienes fueron incorporados años atrás.
«Hoy por hoy, nosotros acá en el Hospital, quedan nueve auxiliares de enfermería. El resto de los 80 enfermeros que somos del Hospital Samic están todos profesionalizados«, señaló. Estos trabajan en las áreas de traumatología, ginecología, oncología y consultorios externos.
El cambio comenzó alrededor de 2015, cuando el Gobierno provincial, a través del Instituto Misionero de Estudios Superiores (IMES), impulsó un programa destinado a que los auxiliares que ya trabajaban en el sistema público de salud pudieran obtener el título de técnico en enfermería.
«Se hizo una profesionalización de todos los auxiliares de entes públicos que ya estaban trabajando en salud pública para que pudieran nivelarse a la tecnicatura«, explicó. En Iguazú ese proceso se desarrolló en tres cohortes y permitió que prácticamente todo el personal alcanzara la nueva categoría profesional.
Como consecuencia de esa transformación, en Misiones ya no se matriculan auxiliares de enfermería. Aunque la categoría dejó de formarse, la profesional destacó el papel que durante años cumplieron los auxiliares dentro del sistema sanitario, especialmente en contextos donde había escasez de enfermeros profesionales.
«El auxiliar de enfermería siempre fue un soporte muy grande para la colaboración médica y para todas las tareas de procedimientos de la misma enfermería«, afirmó.
Explicó que sus funciones estaban orientadas principalmente a la asistencia directa del paciente, como la higiene y el confort, el control de signos vitales, la educación sanitaria y el acompañamiento durante la internación.
En cambio, los procedimientos invasivos, la administración de medicamentos, las punciones, la colocación de catéteres o sondas requieren la formación específica que hoy reciben los técnicos y licenciados en enfermería.
Además de acceder a una recategorización laboral, varios de los técnicos continuaron su formación universitaria y obtuvieron el título de licenciado en Enfermería.
«Muchos de nuestros colegas que se profesionalizaron pudieron hacer su licenciatura y tenemos varios licenciados que han completado los tres niveles: auxiliar, profesional y el título de grado«, indicó.
Finalmente, sostuvo que este proceso de profesionalización también repercute en la atención de los pacientes, al contar con personal con mayor formación académica y competencias específicas para responder a las demandas del sistema de salud.

