El sonido de la esperanza: Iguazú ya tiene su campana para celebrar el final de los tratamientos oncológicos

La iniciativa surgió a partir del pedido de una paciente que finalizó su tratamiento y busca convertirse en un símbolo de esperanza y acompañamiento para quienes atraviesan el cáncer. La tradición representa el cierre exitoso de una etapa y el comienzo de una nueva aventura.

Iguazú (LaVozDeCataratas) El Hospital Samic incorporó una campana destinada a acompañar y celebrar el cierre de los tratamientos oncológicos. La iniciativa nació a partir del pedido de Roxana, una paciente que finalizó su tratamiento en diciembre y planteó al grupo Cuidate la posibilidad de contar con este símbolo en la ciudad.

“En muchos hospitales está la costumbre de tener la campana para el cierre de los tratamientos, sobre todo en todo lo que es la parte de oncología”, explicó a LaVozDeCataratas, Alejandra Gomez, integrante del grupo Cuidate Iguazú.

A partir de la propuesta, el equipo comprendió la importancia que podía tener para los pacientes de Iguazú. La entrevistada contó además que ella misma tuvo la posibilidad de tocar una campana al finalizar su tratamiento de rayos, aunque debió hacerlo en otra ciudad, ya que ese tipo de atención no se brinda actualmente en Iguazú.

La tradición tiene su origen en la navegación. Según explicó, la campana fue utilizada por primera vez por un navegante que terminó su tratamiento, y decidió festejar de ese modo. De esta manera, los pacientes que finalizan su tratamiento reproducen ese mismo mensaje: atravesaron una etapa difícil, lograron superarla y están listos para comenzar una nueva aventura. “Terminó todo esto, pasé por toda esta situación, fue una gran aventura y ahora estoy lista para arrancar de nuevo”, resumió.

Más allá de lo simbólico, la campana también cumple un importante rol emocional. “Ayuda muchísimo a saber que terminamos con éxito, que fue algo positivo, que pasás muchas situaciones, que pasás muchas cosas, pero que lo lograste”, destacó. Asimismo, el sonido de la campana puede convertirse en un mensaje de esperanza para quienes todavía continúan en tratamiento. “El que está en tratamiento y escucha el campanazo siente que si ellos pudieron, yo también voy a poder y lo voy a vencer”, finalizó.